Rue20 Español/Madrid
El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, salió al paso de los rumores difundidos en los últimos días sobre su estado de salud y negó categóricamente padecer alguna enfermedad cardiovascular. En un mensaje público, el jefe del Ejecutivo denunció la propagación de lo que calificó como “bulos” impulsados desde “la ultraderecha y la derecha ultra”, en el marco de un clima político marcado por la fuerte polarización.
La polémica se originó tras una publicación del medio digital Libertad Digital, que aseguraba que el presidente estaba siendo tratado en el Hospital Ramón y Cajal de Madrid por una supuesta dolencia cardíaca. Fuentes gubernamentales desmintieron esa información poco después de su difusión, antes de que el propio Sánchez decidiera pronunciarse directamente.
“ No padezco ninguna enfermedad cardiovascular, pero si fuese así, no habría ningún problema”, afirmó el mandatario, subrayando que millones de personas conviven con este tipo de patologías y llevan una vida normal gracias a la atención sanitaria pública. En su intervención, también criticó lo que denominó una “máquina del fango”, describiendo un mecanismo en el que un rumor es lanzado por un medio, amplificado por responsables políticos y posteriormente extendido en el debate mediático.
El asunto alcanzó el Congreso de los Diputados, donde la diputada del Partido Popular Cayetana Álvarez de Toledo pidió al presidente que “desclasificara” su historial médico, en alusión a la transparencia institucional. La respuesta del Ejecutivo fue inmediata. El ministro de la Presidencia, Félix Bolaños, rechazó esas declaraciones y consideró que reflejan un deterioro del tono político.
Sánchez enmarcó esta controversia en una estrategia más amplia de desgaste contra su Gobierno, recordando que desde el inicio de la legislatura sus adversarios han anunciado reiteradamente el fin del Ejecutivo. “Si su única forma de hacer oposición es la mentira, es que lo estamos haciendo realmente bien. Queda Gobierno para rato”, sentenció.
En un contexto de tensiones internas en España, la estabilidad política en Madrid sigue siendo un elemento de atención para socios estratégicos como Marruecos, especialmente en ámbitos clave como la cooperación migratoria, económica y de seguridad. Con su intervención, el presidente español buscó cerrar la polémica y reafirmar la continuidad de su mandato frente a lo que considera ataques infundados.
