Rue20 Español/Rabat
Un posible cambio de rumbo en la postura de Argelia respecto al Sáhara marroquí ha sido señalado por el asesor estadounidense para África, Massad Boulos, quien afirmó que Argelia ha aceptado el marco de la resolución 2797 del Consejo de Seguridad de la ONU, que sitúa el plan de autonomía marroquí en el centro de cualquier solución al conflicto que se prolonga desde hace medio siglo.
En declaraciones a France 24 el 16 de febrero, Boulos destacó que la aceptación del marco de la resolución por parte de Argelia supone un avance diplomático significativo. “Se trata de un conflicto que dura ya 50 años y realmente deseamos verlo resuelto”, subrayó, al tiempo que recordó que el presidente Donald Trump ha seguido de cerca este dossier desde su primer mandato.
La declaración se produce tras una reunión celebrada en la embajada de Estados Unidos en Madrid, en la que participaron representantes de Naciones Unidas, Estados Unidos, Mauritania, el grupo separatista del polisario, así como los ministros de Asuntos Exteriores de Marruecos y Argelia.
Según Boulos, este encuentro confirma la disposición de Argelia a colaborar dentro del marco de la resolución 2797, que describe el plan de autonomía como base de negociación.
El asesor estadounidense calificó la resolución como “histórica en muchos aspectos” y señaló que “es raro ver que una resolución del Consejo de Seguridad sea recibida favorablemente por ambas partes del conflicto”. Respecto a la posición argelina, Boulos precisó que “antes estaban en contra de esto, por lo tanto, han cambiado de posición”, y añadió que Estados Unidos trabaja “dentro de este marco, pero con una posición propia, clara y avanzada”.
Sobre posibles pasos futuros, Boulos no descartó la celebración de una cumbre en Washington para formalizar un acuerdo marco, destacando que la resolución involucra a “cuatro partes: Marruecos, Argelia, Mauritania y el polisario”, y que cualquier resultado deberá ser aceptado por todas ellas. “Para Estados Unidos, las cosas están claras. El Sáhara es marroquí”, concluyó.
Este posible giro de Argelia representa un momento sin precedentes en la diplomacia regional y abre nuevas perspectivas para una resolución definitiva de un conflicto que ha marcado la política del Magreb durante cinco décadas.
