Rue20 Español/Rabat
El Abbas Tahri Joutey Hassani
La narrativa difundida por el Ministerio de Asuntos Exteriores de Argelia para presentar su participación en la ronda de conversaciones de Madrid sobre el Sáhara como la de un simple “observador” ha quedado en entredicho tras las declaraciones de António Guterres y de Massad Boulos, quienes encuadraron el proceso en la responsabilidad compartida de todas las “partes” implicadas.
Tras la reunión celebrada en la embajada de Estados Unidos en la capital española, bajo facilitación estadounidense y con la participación de Naciones Unidas, varios medios argelinos reprodujeron de forma casi idéntica informaciones atribuidas a una “fuente oficial bien informada”, asegurando que Argelia había asistido en calidad de “observador”.
La uniformidad del lenguaje empleado llamó la atención, en ausencia de un comunicado formal del propio ministerio que confirmara explícitamente ese estatus.
La versión difundida sostenía además que Marruecos negociaba “directamente” únicamente con el “Polisario”, mientras que Argelia y Mauritania habrían sido invitadas como observadores.
Esta interpretación, sin embargo, no fue respaldada oficialmente por Nuakchot y contrasta con las posiciones expresadas tanto por la ONU como por Washington.
En una entrevista concedida a Radio Francia Internacional al margen de la 39ª Cumbre de la Unión Africana en Adís Abeba, Guterres se refirió a la existencia de “buenas perspectivas” de avance, apoyándose en la resolución 2797 adoptada por el Consejo de Seguridad el 31 de octubre de 2025.
El secretario general subrayó que el desenlace dependerá de la capacidad de las partes para alcanzar una solución que contemple los intereses fundamentales de todos, empleando una terminología alineada con el marco formal de Naciones Unidas.
Esa misma línea fue reiterada por el portavoz del secretario general, Stéphane Dujarric, quien confirmó que las conversaciones en Madrid reunieron a Marruecos, Argelia, Mauritania y el Frente “Polisario”, en aplicación de la resolución 2797 (2025). Según precisó, delegaciones de alto nivel de la ONU —incluido el enviado personal Staffan de Mistura— y de Estados Unidos facilitaron el encuentro.
Por su parte, el Departamento de Estado estadounidense, a través de su representación ante la ONU, empleó la misma formulación al referirse a las delegaciones participantes, mencionando expresamente a Marruecos, el Frente “Polisario”, Argelia y Mauritania como actores reunidos en el marco de la implementación de la resolución del Consejo de Seguridad.
En su primera intervención pública sobre el proceso, concedida a la cadena alemana Deutsche Welle en árabe, Boulos insistió en la necesidad de mantener discreción sobre el contenido de las conversaciones, pero dejó claro que los actores presentes en Madrid lo hicieron como partes concernidas.
El asesor destacó el carácter “importante e histórico” de la resolución 2797, cuyo texto identifica explícitamente a Marruecos, el Frente “Polisario”, Argelia y Mauritania, y defendió que la aplicación de ese marco constituye la prioridad actual.
Mientras tanto, las autoridades argelinas han evitado abrir un debate oficial sobre la naturaleza de su participación. El ministro de Estado y de Asuntos Exteriores, Ahmed Attaf, se limitó a alusiones generales tras su regreso de Madrid, sin precisar el estatus de la delegación que encabezó.
Sin embargo, el marco establecido por la resolución 2797 y las declaraciones coincidentes de la ONU y de Washington sitúan a Argelia en la categoría de parte en el proceso, no de observador, consolidando así una lectura que desborda la narrativa inicialmente difundida en medios argelinos.
