Rue20 Español/Rabat
El multimillonario estadounidense Elon Musk ha protagonizado una nueva polémica internacional al lanzar duras acusaciones contra el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, a quien calificó de “tirano”, “traidor al pueblo de España” y “fascista totalitario”, a través de varios mensajes publicados en la red social X, de su propiedad.
Las declaraciones de Musk se producen como reacción directa al anuncio del Ejecutivo español de endurecer la regulación sobre las plataformas digitales, incluyendo la prohibición del acceso a redes sociales para menores de 16 años y la persecución de contenidos ilegales y de odio, así como de las empresas que no los retiren de forma efectiva.
El mandatario ibérico presentó estas medidas durante su intervención en la Cumbre Mundial de Gobiernos, celebrada en Dubái, donde adelantó que el Consejo de Ministros aprobará la próxima semana un paquete normativo con cinco iniciativas clave en materia de regulación digital. Según fuentes del Gobierno, España seguiría así los pasos de países como Francia y Australia, que ya han avanzado en restricciones similares para proteger a los menores en el entorno digital.
Entre las medidas anunciadas figura la obligación de las plataformas de implantar sistemas eficaces de verificación de edad, así como una política de “tolerancia cero” frente a posibles infracciones. En este contexto, el presidente del Gobierno señaló que el Ejecutivo, en coordinación con la Fiscalía, estudiará investigar a plataformas como Grok, TikTok e Instagram, a las que acusa de permitir la difusión de contenidos ilegales, incluidos materiales de pornografía infantil generados mediante inteligencia artificial.
El Gobierno español también ha anunciado su intención de exigir responsabilidad penal a los directivos de las plataformas digitales por las infracciones cometidas en sus servicios, además de reforzar la lucha contra la manipulación algorítmica y la amplificación de contenidos ilícitos. Asimismo, se prevé la creación de un sistema de rastreo, cuantificación y trazabilidad destinado a identificar la denominada “huella de odio y polarización”, con el objetivo de medir cómo determinadas dinámicas digitales contribuyen a la fragmentación social.
Desde el Ejecutivo, Sánchez defendió estas iniciativas como una forma de proteger la soberanía digital de España frente a posibles presiones externas, subrayando que la regulación de las grandes plataformas tecnológicas es una cuestión de interés público.
El cruce de mensajes entre Musk y Sánchez se produce pocos días después de otro intercambio en la red social X, cuando el presidente español respondió a un comentario del empresario sobre la regularización extraordinaria de migrantes en el país vecino con la frase: “Marte puede esperar. La humanidad no”. El episodio confirma el creciente choque entre algunos líderes políticos europeos y los grandes actores tecnológicos en torno al control y la regulación del espacio digital.
