Rue20 Español/Casablanca
Marruecos vuelve a situarse en el corazón de la investigación sobre la evolución humana tras el anuncio de un descubrimiento arqueológico excepcional en Casablanca.
El ministro de Cultura, Juventud y Comunicación, Mehdi Bensaid, junto al investigador arqueológico Abderrahim Mouhib, presentó los resultados de las excavaciones en el sitio conocido como «Cueva de los Antepasados Humanos y los Orígenes del Homo Sapiens», en la cantera «Thomas 1».
El hallazgo, publicado en la prestigiosa revista internacional Nature, permite datar con una precisión extrema los fósiles encontrados: 773.000 años, mediante la técnica de magnetoestratigrafía, vinculada al evento magnético «inversión Matuyama-Brunhes». Se trata de uno de los sitios más fiables del Pleistoceno para el estudio de la evolución humana.

Los restos fósiles, que incluyen mandíbulas inferiores y dientes, presentan una combinación de rasgos primitivos y evolucionados, y se consideran parte de una «línea hermana» del Homo antecessor.
Este descubrimiento aporta claves fundamentales sobre la separación de las líneas africanas y euroasiáticas y sobre el último ancestro común del Homo sapiens, el hombre de Neandertal y el hombre de Denisova, que vivió entre 765.000 y 550.000 años atrás.

Mohib destacó la importancia de la colaboración entre arqueólogos marroquíes y franceses, que durante décadas han trabajado en las formaciones costeras de Casablanca. La preservación excepcional de los fósiles se debe a que el sitio funcionaba como guarida de carnívoros, lo que contribuyó a mantener intactos los restos a lo largo de los siglos.
Este descubrimiento consolida a Marruecos como un referente global en el estudio de los orígenes de la humanidad, no solo por la antigüedad de los fósiles, sino también por la calidad y fiabilidad científica que ofrece el sitio de Casablanca.

