Rue20 Español/Rabat
Argelia ha intentado reactivar la implicación de la Unión Africana (UA) en el expediente del Sahara marroquí, aprovechando la celebración de la 12ª edición del Seminario de Alto Nivel sobre paz y seguridad en África, denominado «Proceso de Orán».
Durante esta cumbre, el ministro argelino de Asuntos Exteriores, Ahmed Attaf, sostuvo entrevistas con el presidente de la Comisión de la UA, Moussa Faki Mahamat, en un claro intento de insertar la organización continental en un expediente que ha sido supervisado exclusivamente por la ONU durante décadas.
A pesar de estas maniobras, la Comisión de la UA reafirmó su postura basada en los acuerdos adoptados en la Cumbre de Nuakchot de 2018, recordando que el tratamiento del conflicto corresponde únicamente al marco de la ONU, y que la organización africana solo puede apoyar los esfuerzos liderados por Naciones Unidas.
El impulso argelino coincide con un contexto internacional en el que el respaldo al Polisario ha ido disminuyendo progresivamente, mientras que la iniciativa marroquí de autonomía para las provincias del Sur gana adhesión global. La reciente resolución 2797 del Consejo de Seguridad subraya este enfoque como una solución realista y seria para poner fin a un conflicto que se prolonga desde hace más de cinco décadas.
Durante la clausura del seminario, organizado con la cooperación de la UA los días 1 y 2 de diciembre, Argelia intentó presentar la visión separatista del Polisario como una posición africana, aprovechando la presencia de altos funcionarios internacionales, incluidos Jean-Pierre Lacroix, representante del Secretario General de la ONU para las operaciones de mantenimiento de la paz, y varios ministros africanos de Asuntos Exteriores.
En su intervención, Ahmed Attaf situó el expediente del Sáhara marroquí entre las prioridades de la agenda, expresando un apoyo explícito al Polisario.
Estos esfuerzos se producen en un contexto en el que la narrativa argelina de la secesión ha ido perdiendo terreno frente al creciente reconocimiento internacional del plan marroquí de autonomía, que garantiza una gestión local bajo soberanía de Marruecos y se consolida como la base principal para una solución definitiva del conflicto artificial.
Aunque Argelia busca reforzar su influencia en el discurso africano mediante su asiento en el Consejo de Paz y Seguridad de la UA, sus intentos de posicionar el «Recorrido de Orán» como plataforma exclusiva para la promoción del Polisario no han producido resultados concretos. La exclusión de representantes del Polisario en la 45ª sesión del Consejo Ejecutivo en Accra en julio de 2024 evidenció las limitaciones de Argelia para utilizar este expediente como instrumento diplomático.
La sucesión de reveses diplomáticos argelinos ha consolidado una realidad internacional clara: los intentos de vincular el conflicto con la soberanía africana no modifican las constantes internacionales respecto a la solución de la ONU ni frenan el creciente reconocimiento del plan de autonomía marroquí, que se posiciona como la vía principal para una resolución pacífica y duradera del conflicto.
