Rue20 Español/ Fez
Meryem Ghoua
La Copa África es una pesadilla para Europa y se presenta como una prueba de para varios clubes de LaLiga, especialmente para aquellos que este año dependen del talento marroquí para sostener su ritmo competitivo.
El “boom” de Azzedine Ounahi en el Girona y el alto rendimiento de Abde Ezzalzouli y Sofyan Amrabat en el Betis han convertido su ausencia en un asunto estratégico dentro de sus respectivos equipos. Lo que en años anteriores se veía como un contratiempo asumible, hoy es motivo de auténtica preocupación.
El Girona ha encontrado en Ounahi una pieza que cambia el tono de los partidos: movilidad, ruptura vertical, pausa en campo contrario y una inteligencia táctica poco común. Su marcha con Marruecos dejará a Míchel sin un recurso que había elevado el techo del equipo en plena pelea por la salvación y los puestos europeos.
En Sevilla, el Betis vive una situación similar con Abde. Su capacidad para desequilibrar, romper defensas cerradas y generar ocasiones desde la nada lo han convertido en un elemento irreemplazable. Su ausencia coincide además con una fase decisiva de la temporada en la que el club verdiblanco se juega tanto su continuidad europea como su posición en la clasificación doméstica. Para Pellegrini, perder a su delantero más vertical significa renunciar a una de sus pocas armas imprevisibles.
El impacto alcanza también al centro del campo bético, donde Amrabat ha ganado un papel importante como estabilizador. Sin él, la estructura defensiva pierde rigor y el equipo se ve obligado a ajustar automatismos que suelen necesitar continuidad para funcionar. Su influencia no es vistosa, pero sí decisiva en partidos donde el control del ritmo marca la diferencia.
La situación revela, una vez más, la creciente dependencia de LaLiga respecto al talento marroquí. Marruecos se presenta como una de las selecciones con más aspiraciones en esta Copa África, lo que implica semanas de ausencia para futbolistas que están sosteniendo proyectos ambiciosos.
La combinación de un calendario exigente y la elevada contribución de estos jugadores transforma el torneo en un desafío que se siente directamente en los despachos deportivos españoles.
La CAN no solo altera las convocatorias: reconfigura los planes deportivos de media liga. Y, vista la forma en la que Ounahi, Abde y Amrabat están marcando diferencias, sus equipos saben que enero será un mes de supervivencia.
