Rue20 Español/Agadir
Marruecos está experimentando un auge turístico sin precedentes, con el objetivo de atraer a diez millones de visitantes franceses para el año 2030. A finales de octubre, el país superó los 16,6 millones de visitantes, un aumento del 14% en comparación con 2024, lo que consolida su posición como un destino turístico de primer orden para los viajeros franceses.
Las autoridades turísticas atribuyen este crecimiento a una oferta de estancias diversa, una red aérea en expansión y una industria hotelera en transformación. La estrategia nacional se centra en «multiplicar las estancias y los viajes de vacaciones, especialmente en ciudades emblemáticas como Agadir y Marrakech», según un documento oficial.
Conectividad aérea: Un pilar fundamental
Las conexiones aéreas entre Francia y Marruecos desempeñan un papel crucial en este crecimiento. Compañías como Air France, Transavia, easyJet, Ryanair, Vueling y Royal Air Maroc operan una «red densa y regular» que facilita el flujo de viajeros a los principales destinos marroquíes. Esta red, con múltiples operadores y una alta frecuencia de vuelos, permite un acceso rápido a todo el territorio, desde las capitales históricas hasta las estaciones balnearias, impulsando tanto las estancias cortas como los viajes prolongados.
Además, el aumento de las opciones de viaje facilita el acceso a las regiones periféricas, incluyendo las zonas del sur, que atraen a los turistas europeos con sus paisajes de mar y desierto.
En enero de 2025 entró en vigor una reforma de la clasificación hotelera que unifica los criterios para todos los establecimientos de alojamiento, incluyendo riads, hoteles, residencias y complejos turísticos. Esta reforma busca «armonizar la evaluación de la calidad de las prestaciones y elevar el nivel global de la acogida», garantizando una mejor legibilidad de la oferta para los viajeros extranjeros, especialmente los franceses.
La nueva clasificación tiene como objetivo fortalecer la reputación de Marruecos en hospitalidad, clarificando los estándares y valorando los establecimientos que cumplen con las expectativas internacionales. Las autoridades creen que esta remodelación «contribuye a la transformación cualitativa de la hotelería marroquí», impulsando una mayor exigencia en confort, servicios y transparencia tarifaria, beneficiando tanto a los profesionales como a los viajeros.
Los resultados obtenidos desde principios de año posicionan a Marruecos como un destino turístico destacado en el Mediterráneo, impulsado por la vitalidad de sus ciudades, la riqueza de su patrimonio y una política rigurosa en materia de acogida e infraestructuras. Con estos esfuerzos, Marruecos se posiciona para alcanzar su ambicioso objetivo de atraer a diez millones de turistas franceses para 2030.
