Rue20 Español/ Nairobi
Cada año, cientos de niños nacen sin poder oír el mundo. En la mayoría de los países, este diagnóstico trastoca una vida. En Marruecos, ahora cambia un destino.
Gracias a la Fundación Lalla Asmaa, presidida por Su Alteza Real la Princesa Lalla Asmaa, ha nacido un modelo de inclusión sin precedentes: un recorrido global que acompaña a cada niño, desde la detección precoz hasta el éxito universitario, indica un comunicado de la Fundación.
Todo comienza con una operación: el implante coclear, un dispositivo electrónico que, insertado bajo la piel, capta el sonido y lo transforma en señales que se transmiten directamente al nervio auditivo. No se trata de una audición natural, pero es una puerta abierta al habla, la música y la vida.
Comprometida desde hace varias décadas con los niños con discapacidad auditiva, Su Alteza Real la Princesa Lalla Asmaa ha dado un impulso decisivo a esta causa en los últimos tres años, precisa el comunicado.
Bajo su impulso, la Fundación Lalla Asmaa se ha estructurado, profesionalizado y dotado de medios técnicos, médicos y pedagógicos modernos. Es durante este periodo cuando el modelo marroquí ha experimentado su auge, se han multiplicado las estructuras y el milagro del implante se ha impuesto en todo el Reino.
En la actualidad, 850 niños marroquíes han sido operados y atendidos en este marco. La red de la Fundación se apoya en el centro de diagnóstico de Rabat, tres escuelas inclusivas (Rabat, Tánger, Mequínez) y prevé tres nuevas aperturas en Fez, Fkih Ben Salah y Marrakech.
De media, cada año se atiende a 400 niños. Muchos de ellos cursan actualmente estudios superiores, con 11 másteres y 2 doctorados ya defendidos.
Detrás de estas cifras hay una presencia: la de Su Alteza Real la Princesa Lalla Asmaa. Comprometida personalmente con la causa de los niños sordos, Su Alteza Real sigue de cerca cada caso, se informa sobre las nuevas tecnologías y observa los métodos de aprendizaje, desde las clases de preescolar hasta los estudios universitarios.
Su implicación diaria es testimonio de una profunda convicción de Su Alteza Real: la inclusión es un derecho, no un favor.
En 2022, esta experiencia dio lugar al programa “Unidos, nos oímos mejor”, que ahora agrupa a 21 países de África, la región MENA y América Latina, subraya la misma fuente.
Este programa prolonga la misión de la Fundación: compartir competencias, formar equipos y ofrecer a cada niño el derecho a oír, aprender y crecer. Se inscribe en la continuidad de la visión ilustrada de Su Majestad el Rey Mohammed VI, que Dios le asista, en favor de un Marruecos inclusivo, solidario y orientado hacia África.
Es este modelo marroquí, fortalecido por esta aceleración excepcional, el que Su Alteza Real la Princesa Lalla Asmaa comparte hoy en Nairobi. Un modelo que inspira, conecta y hace crecer a toda una generación, concluye el comunicado.
