Rue20 Español/Nouaceur
En un evento trascendental para la industria marroquí, el Rey Mohammed VI presidió este lunes la ceremonia de lanzamiento del complejo industrial de motores de avión del Grupo Safran en Nouaceur, marcando un hito en la ambiciosa estrategia de industrialización del reino.
Esta iniciativa posiciona a Marruecos en la vanguardia de la tecnología aeronáutica global y fortalece su papel como un centro estratégico en la intersección de Europa, África y el mundo.

El complejo, ubicado en el corazón de la plataforma aeronáutica integrada Midparc, representa una inversión significativa en el futuro industrial de Marruecos.
El proyecto incluye dos unidades clave: una dedicada al ensamblaje y pruebas de motores, y otra enfocada en el mantenimiento y reparación de los motores LEAP de nueva generación. Esta infraestructura de última generación no solo impulsa la capacidad industrial del país, sino que también subraya su compromiso con la innovación y la excelencia tecnológica.

La colaboración estratégica entre Marruecos y Safran, un gigante mundial en el sector aeronáutico, es un testimonio de la confianza y la estabilidad que caracterizan el modelo de desarrollo marroquí.
La fabricación de motores de avión, un campo que exige precisión milimétrica y fiabilidad absoluta, posiciona a Marruecos en un selecto grupo de países con capacidades de ensamblaje y prueba, incluyendo a Estados Unidos, Francia, Alemania, China y Polonia.
El ministro de Industria y Comercio, Ryad Mezzour, destacó durante la ceremonia el notable crecimiento del sector aeronáutico marroquí, que ha experimentado un aumento exponencial en las exportaciones, pasando de menos de mil millones de dírhams en 2004 a más de 26 mil millones de dírhams en 2024. Este crecimiento es el resultado de una visión a largo plazo impulsada por el Rey Mohammed VI, que ha priorizado la industrialización, el desarrollo de habilidades y la diversificación económica.
Desde hace dos décadas, Marruecos ha implementado políticas públicas estratégicas, incluyendo la creación de zonas industriales integradas, reformas en la formación profesional, el desarrollo de energías renovables y la adopción de una nueva Carta de Inversión. Estas iniciativas han creado un entorno favorable para la inversión extranjera y la valorización del capital humano.
El proyecto Safran es un claro ejemplo de este éxito, aprovechando las sólidas infraestructuras de Marruecos, su estabilidad política, su marco legal confiable y, sobre todo, su capital humano altamente cualificado. Ingenieros, técnicos y jóvenes graduados formados en instituciones especializadas son un activo clave para el sector, atrayendo la inversión de multinacionales como Safran.
Con más de 150 actores internacionales operando en el ecosistema aeronáutico marroquí, el proyecto Safran refuerza la dinámica de crecimiento y consolida la posición de Marruecos como un destino clave en la industria aeronáutica global. La inversión de Safran en Marruecos es un reconocimiento a la excelencia del país y a la pertinencia de su modelo de desarrollo basado en el conocimiento y la competencia.
