Rue20 Español/El Aaiún
El reciente acuerdo agrícola modificado entre Marruecos y la Unión Europea (UE) marca un hito significativo, consolidando el Sáhara marroquí como un motor clave para el desarrollo económico y un centro estratégico para la inversión y el crecimiento.
El acuerdo, firmado el viernes en la sede de la Comisión Europea en Bruselas, promete impulsar la integración regional e internacional de la región, alineándose con la visión del Rey Mohammed VI.
El acuerdo, que entra en vigor provisionalmente a la espera de la finalización de los procedimientos internos de ambas partes, otorga a los productos agrícolas del Sahara marroquí las mismas condiciones de acceso preferencial al mercado europeo que al resto del Reino. Esta medida, negociada en un espíritu de cooperación, refleja la solidez de la asociación entre Marruecos y la UE.
Mohamed Fadel Houiba, inversor en el sector agrícola en Dakhla-Oued Eddahab, celebró el acuerdo como un reconocimiento del papel estratégico de la región.
«La UE ha enviado una señal fuerte a las grandes potencias y a los bloques económicos: las provincias del Sur del Reino son ahora reconocidas como un puente ineludible entre Europa, África y el espacio atlántico», afirmó. Houiba destacó que el acuerdo demuestra la credibilidad de Marruecos a los ojos de la UE y marca un punto de inflexión en la consolidación de las relaciones bilaterales basadas en la confianza y la cooperación.
El acuerdo agrícola también subraya la magnitud de las inversiones de Marruecos en las provincias del Sur. Proyectos emblemáticos como el futuro puerto de Dajla Atlántico, diseñado para ser una importante plataforma logística, servirán como centro de exportación hacia Europa, África y los mercados transatlánticos.
Houiba predice que el acuerdo estimulará aún más las inversiones agrícolas en la región, fomentará la diversificación económica y creará nuevas oportunidades de empleo, especialmente para los jóvenes locales.
El acuerdo representa un paso importante en el fortalecimiento de la cooperación multidimensional entre Marruecos y la UE, y consolida el Sáhara marroquí como un actor clave en el panorama económico global.
