Rue20 Español/Rabat
El gobierno marroquí ha defendido enérgicamente su proyecto de reforma sanitaria integral, presentándolo como la solución más adecuada para abordar las persistentes dificultades estructurales que enfrenta el sector de la salud en el país.
El ministro de Sanidad y Protección Social, Amine Tehraoui, compareció el miércoles ante la comisión de sectores sociales de la Cámara de Diputados para reiterar el compromiso del Ejecutivo con la implementación acelerada de esta reforma.
La iniciativa, que según el ministro comenzó a gestarse desde el inicio del mandato, busca transformar el sistema de salud marroquí con el objetivo de garantizar un acceso equitativo a servicios de salud de calidad para todos los ciudadanos.
Esta medida se produce en un contexto de crecientes demandas sociales, especialmente por parte de la juventud, que ha intensificado sus reclamos en los últimos meses.
El ministro Tehraoui destacó que el sector de la salud se enfrenta a «problemáticas crónicas y acumuladas», producto de décadas de subinversión y deficiencias estructurales. Entre los desafíos más urgentes, mencionó la escasez de personal médico, la obsolescencia de las infraestructuras hospitalarias y las marcadas disparidades regionales en el acceso a la atención médica. Estos factores han contribuido a un aumento de la insatisfacción social, ejerciendo una presión significativa sobre el gobierno.
En su intervención, el ministro enfatizó la determinación del Ejecutivo de avanzar con celeridad en la implementación de la reforma. «La reforma integral es la única forma de responder a las expectativas de las ciudadanas y los ciudadanos», afirmó Tehraoui, asegurando que el proyecto goza de un amplio consenso político. Según el ministro, todas las fuerzas políticas representadas en el Parlamento reconocen la necesidad de modernizar el sistema de salud y corregir sus deficiencias.
El gobierno subraya que la reforma sanitaria no es una respuesta a las recientes movilizaciones sociales, sino que forma parte de los compromisos adquiridos desde el inicio del mandato, en el marco de la consolidación del Estado social. El plan incluye medidas como una mejor gobernanza de los establecimientos de salud, el refuerzo de los recursos humanos, la modernización de los equipos médicos y la mejora de las infraestructuras hospitalarias.
El Ejecutivo, consciente de las urgentes expectativas sociales, ha prometido acelerar el ritmo de implementación de la reforma. El objetivo principal es establecer un sistema de salud más resiliente, capaz de responder eficazmente a las necesidades de una población en crecimiento y preparar al país para los futuros desafíos sanitarios.
La reforma representa un esfuerzo ambicioso por transformar el sistema de salud marroquí y asegurar un futuro más saludable para todos los ciudadanos.
