Rue20 Español/ Rabat
Meryem Ghoua
Marruecos ha desvelado el espectacularmente renovado Estadio Príncipe Moulay Abdellah en Rabat, presentándolo como una joya arquitectónica y un argumento contundente en su ambiciosa apuesta por albergar la semifinal del Mundial 2030.
La inauguración, presidida por el Príncipe Heredero Moulay Hassan, se produce en un momento clave de la organización conjunta de Marruecos, España y Portugal, incluyendo tres partidos conmemorativos en Sudamérica por el centenario de la competición.
El estadio, con capacidad para 68.700 espectadores, ha sido reconstruido en un tiempo récord de menos de dos años, una hazaña que le ha valido un lugar en el Libro Guinness de los Récords.
Su diseño, inspirado en las hojas de palmera, fusiona la tradición marroquí con la modernidad, evocando al icónico estadio de Lusail en Catar. Diecisiete puertas de acceso facilitan el flujo de público, mientras que una tribuna oficial de vanguardia acogerá a personalidades.
Según el diario español La Razón, el estadio rebosa de tecnología punta. Pantallas LED de alta definición, sistemas de sonido de última generación, dispositivos inteligentes para la gestión de multitudes y un terreno de juego que cumple con los estándares de la FIFA, incluyendo sistemas de drenaje y césped de alta calidad, prometen una experiencia inigualable para jugadores y aficionados.
El complejo también alberga una piscina olímpica, campos de entrenamiento y un aparcamiento subterráneo con 5.200 plazas. Además, la sostenibilidad ambiental es un pilar fundamental del proyecto, con la integración de paneles solares y sistemas de reciclaje de agua.
La celeridad de la renovación subraya la determinación de Marruecos de posicionarse como un referente en la organización de eventos deportivos internacionales. Tras asegurar la Copa Africana de Naciones 2025, el país norteafricano ahora fija su mirada en la final del Mundial 2030, una ambición que también se apoya en el proyecto del estadio Hassan II en Casablanca. Esta apuesta pone a Marruecos en competencia directa con Madrid, que también aspira a albergar la final.
Con la inauguración del renovado Estadio Príncipe Moulay Abdellah, Marruecos envía un mensaje claro a la FIFA: está listo para brillar en el escenario mundial del deporte.
