Rue20 Español/Tánger
El intercambio comercial entre Marruecos y China alcanzó la cifra récord de 59.810 millones de dólares en los primeros siete meses de 2025, representando un aumento del 19,1% en comparación con el mismo período del año anterior, según datos de la Administración General de Aduanas de China (GACC).
Este crecimiento se produce en un contexto internacional de reconfiguración geopolítica y económica, consolidando la posición de China como un socio comercial clave para Marruecos.
Las exportaciones chinas a Marruecos impulsaron este incremento, alcanzando los 52.900 millones de dólares, un 20,4% más que en 2024. Productos de alta tecnología, como teléfonos, vehículos y motocicletas, lideraron las ventas chinas, evidenciando la creciente dependencia de Marruecos del sector manufacturero chino. Las piezas de repuesto para la industria automotriz, por sí solas, representaron 1.160 millones de dólares.
En contraste, las importaciones marroquíes a China, aunque en aumento, alcanzaron los 6.910 millones de dólares, un 10,1% más. Estas exportaciones se centraron principalmente en materias primas, con el cobre refinado y sus aleaciones a la cabeza con 1.780 millones de dólares. Circuitos integrados (890 millones de dólares) y concentrados de cobre (520 millones de dólares) también figuraron entre los principales productos exportados.
El creciente interés chino por semiconductores marroquíes, que generaron 670 millones de dólares, destaca la importancia de estos productos de alto valor tecnológico en el intercambio bilateral. El superávit comercial a favor de China se situó en 45.990 millones de dólares.
La cooperación entre ambos países, enmarcada en la iniciativa de la Franja y la Ruta, de la cual Marruecos fue el primer país norteafricano en adherirse, ha facilitado el desarrollo de proyectos industriales y tecnológicos. El tecnoparque de Tánger se ha convertido en un ejemplo de esta colaboración, albergando numerosas empresas chinas y sirviendo como plataforma para la cooperación productiva sino-marroquí.
La riqueza de Marruecos en recursos mineros, como fosfatos, cobalto, cobre y plata, cobra especial relevancia en el contexto de la transición energética global. La reciente puesta en marcha del yacimiento de Tizert en julio de 2025 refuerza la posición del reino en la industria extractiva y abre nuevas oportunidades para la cooperación con China.
Marruecos, con ambiciosos objetivos en materia de energías renovables y vehículos eléctricos —52% de renovables en su mix eléctrico para 2030 y 60% de vehículos eléctricos en su producción automovilística—, presenta un atractivo mercado para las empresas chinas especializadas en energía solar, eólica y vehículos eléctricos.
Las telecomunicaciones también se perfilan como un sector clave para la cooperación bilateral. Con el objetivo de alcanzar una cobertura del 25% de la población con 5G para 2026 y del 70% para 2030, Marruecos ofrece oportunidades para la inversión china en infraestructura de telecomunicaciones.
Finalmente, el sector salud se consolida como un área estratégica. Con una alta dependencia de las importaciones de dispositivos médicos (cerca del 90%), la presencia de empresas chinas como Mindray y Zhende Medical en los hospitales públicos marroquíes se ha vuelto crucial, contribuyendo a la modernización del sistema sanitario del país.
