Rue20 Español/Tánger
El rugido de los motores marroquíes resuena cada vez más fuerte en el panorama automotriz mundial. En una década, el Reino ha duplicado su capacidad de producción de vehículos, proyectando alcanzar el millón de unidades anuales para 2025.
Este acelerado crecimiento posiciona a Marruecos como un competidor formidable para España y Europa, generando preocupación en el sector.
La transformación de Marruecos en un hub automotriz se basa en una estrategia integral. La modernización del puerto de Tánger Med, convertido en un referente de eficiencia en el Mediterráneo, y el desarrollo de la adyacente Automotive City, cuya capacidad se ha duplicado hasta alcanzar el millón de vehículos, son piezas clave de este engranaje. Incentivos fiscales y la proximidad geográfica con Europa completan la fórmula que ha atraído a gigantes como Renault y Stellantis.
El ambicioso proyecto del puerto de Beni Enzar en Nador refuerza aún más esta apuesta. Con una fecha de finalización prevista para 2027, este megapuerto aspira a convertirse en un nodo logístico global, conectando África, Europa y Estados Unidos, y facilitando el transporte de millones de toneladas de mercancías, incluyendo automóviles, materias primas y productos energéticos.
Este auge marroquí inquieta a la industria española. La combinación de mano de obra cualificada y competitiva, regulaciones ambientales más flexibles, incentivos fiscales, acceso a energías renovables, especialmente solar, y una ubicación estratégica, desvía la atención de los fabricantes hacia el Reino.
Expertos consultados por El Economista señalan que la producción marroquí, que rondaba los 250,000 vehículos en 2020, se ha cuadruplicado en un lustro. De confirmarse las proyecciones para 2025, Marruecos se codeará con España y Brasil entre los 15 mayores productores mundiales. Profesionales españoles del sector advierten sobre el riesgo de pérdida de empleos e inversiones si no se implementan estrategias para contrarrestar el avance marroquí. La carrera por el liderazgo en la industria automotriz se intensifica, y Marruecos pisa el acelerador.
