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Por Moisés Amselem Elbaz*
En un importante avance para el ambicioso proyecto que conectará España y Marruecos a través de un túnel submarino bajo el Estrecho de Gibraltar, la empresa británica Vodafone ha sido adjudicataria del contrato para gestionar los servicios de telecomunicaciones del equipo encargado de la planificación. Este desarrollo se produce en un contexto donde se han reactivado los estudios y propuestas conjuntas entre ambos países, lo que deja entrever un renovado interés en llevar a cabo esta monumental obra.
El estudio para el túnel está siendo realizado por la Sociedad Española de Estudios para la Comunicación Fija a través del Estrecho de Gibraltar (SECEGSA) en colaboración con la Société Nationale d’Études du Détroit (SNED) de Marruecos. Estas dos entidades son responsables de llevar a cabo los estudios técnicos y de viabilidad necesarios para avanzar en el proyecto.
Durante décadas, el proyecto del túnel, que se extendería entre 40 y 42 kilómetros y alcanzaría profundidades de 475 metros bajo el nivel del mar, ha sido un sueño compartido que ha enfrentado innumerables desafíos técnicos, financieros y administrativos. Sin embargo, la reciente adjudicación del contrato a Vodafone, cerrada a mediados de agosto de 2025, marca un hito significativo. La empresa británica proporcionará a los trabajadores del proyecto servicios de voz y datos, esenciales para facilitar la comunicación y operatividad del equipo.
Como la única empresa que se presentó para ofrecer telecomunicaciones, Vodafone traerá consigo tecnología avanzada, asegurando un Gbps simétrico y un sistema de monitorización 24/7. Estas características son vitales para la gestión segura y eficaz del proyecto.
A pesar de estos avances, la ejecución del túnel sigue estando rodeada de interrogantes en cuanto a su viabilidad en el horizonte esperado de 2040. Este plazo, aunque ambicioso, enfrenta obstáculos considerables, como la necesidad de una inversión total estimada en 50 mil millones de euros. Es probable que la financiación provenga de una combinación de fuentes, incluidos fondos gubernamentales de ambos países, inversiones privadas y apoyo de instituciones financieras internacionales.
Desde la perspectiva de los expertos, aunque la adjudicación del contrato de telecomunicaciones es una señal positiva, la fecha de finalización del túnel debe considerarse con cautela. La reciente actividad administrativa es alentadora, pero aún es necesario superar una serie de desafíos económicos y técnicos que podrían extender significativamente el tiempo necesario para llevar a cabo la construcción.
En resumen, mientras que la adjudicación a Vodafone simboliza un avance en la planificación del túnel entre España y Marruecos, los retos inherentes a la materialización de este proyecto monumental son sustanciales. La cooperación entre ambas naciones es crucial, y se espera que los próximos meses aporten más claridad sobre la viabilidad de este enlace que podría transformar la movilidad y el comercio entre Europa y África. ¿Podrá el túnel finalmente convertirse en una realidad que sobrepase las expectativas y una las dos orillas? Solo el tiempo lo dirá.
*Colaborador.
