Rue20 Español/ Fez
Las uvas de mesa de Doukkala, en la fértil zona del norte de la costa atlántica marroquí, han comenzado a salir al mercado en una campaña que se prolongará hasta finales de septiembre. Esta región es especialmente famosa por sus uvas negras Doukkali, una variedad local que ostenta la única indicación geográfica protegida de Marruecos.
Sin embargo, los productores han tenido que enfrentarse a un verano especialmente difícil. Bouchaib Ettaki, propietario del Domaine Rmula, describe la temporada como “muy complicada” debido a las condiciones meteorológicas extremas. “Hemos sufrido dos olas de calor, con temperaturas que alcanzaron los 46-47 °C, y la capa freática está casi agotada. Por eso, los rendimientos han bajado entre un 20% y un 30% en comparación con un año normal”, explica.
A pesar de estas dificultades, Ettaki subraya que la calidad de las uvas sigue siendo “excelente”. “El terruño de Doukkala es conocido por la calidad y el dulzor de sus uvas. Aunque la producción sea menor, seguimos manteniendo y mejorando esta calidad de una temporada a otra”, afirma con orgullo.
El productor también señala un desafío persistente: la comercialización. “A muchos productores, sobre todo los que venden en el mercado local, les cuesta obtener precios justos. El sector está desorganizado y dominado por intermediarios. Sin cooperativas comerciales, seguimos siendo el eslabón débil”, denuncia.
Para superar este obstáculo, algunos agricultores, como Ettaki, buscan oportunidades de exportación. “Nuestra producción cumple con las normas internacionales y contamos con las certificaciones necesarias”, asegura, mostrando la ambición de Doukkala de proyectar sus uvas más allá de Marruecos.
A pesar de los retos, el sector mantiene una perspectiva optimista. “Esperamos que se mejore la organización de la comercialización de los productos hortofrutícolas en Marruecos, sobre todo para el mercado local. La producción sigue siendo prometedora económicamente, siempre que se reconsideren los canales de venta”, concluye Ettaki.
Doukkala, con sus uvas negras Doukkali, sigue demostrando que la calidad puede prevalecer incluso en los veranos más difíciles.
