Rue20 Español/Rabat
En el marco del 26° aniversario de la entronización de SM el Rey Mohamed VI, el excanciller peruano Miguel Ángel Rodríguez Mackay instó al gobierno peruano a profundizar las relaciones con el Reino, calificándolo como el «mayor hegemón de África».
En un artículo, Rodríguez Mackay recordó la visita del monarca a Perú en 2004 y criticó la política exterior del gobierno de Pedro Castillo, que, según él, «sesgó profundamente» la relación con Marruecos al reconocer a la autoproclamada “rasd”.
«Dicha vinculación con la RASD impactó negativamente a la exitosa y estrecha vinculación con Marruecos, pues al reconocerla, se estaba torpedeando a la soberanía de Rabat sobre su Sáhara», declaró Rodríguez Mackay.
El excanciller, quien ocupó el cargo durante el gobierno de Castillo, destacó su rol en la ruptura de relaciones con el Polisario, una decisión que, según sus palabras, buscó «devolverle prestigio a Torre Tagle [sede de la Cancillería peruana] y dignidad a nuestra diplomacia».
Rodríguez Mackay relató cómo esta decisión llevó a Marruecos a donar 150 mil toneladas de fertilizantes a Perú, un gesto que, según él, fue comunicado personalmente por el canciller marroquí, Nasser Bourita.
«El propio canciller Nasser Bourita me dio aviso por teléfono y por escrito, en fiel cumplimiento del compromiso empeñado», afirmó. Sin embargo, lamentó que el gobierno de Castillo posteriormente retrocediera en su postura, lo que motivó su renuncia irrevocable: «Fui el único ministro del gobierno de Castillo en hacerlo, y tuvo 78».
El excanciller elogió la suspensión de la vinculación con el Polisario por parte del actual gobierno en 2023, pero instó a ir más allá. «Hoy debería proseguir la línea de esa actitud, es decir, reconocer la soberanía de Marruecos sobre el Sáhara», argumentó, y sugirió adherirse a la propuesta de autonomía para el Sáhara presentada por el Rey Mohamed VI ante la ONU en 2007.
Rodríguez Mackay también abogó por la apertura de un consulado peruano en Dajla, en el Sáhara marroquí, y por fortalecer los vínculos entre el puerto de Chancay y los puertos marroquíes de Dajla y Tánger.
«No hay que ser un genio para advertir de las enormes ventajas que el Perú podría conseguir en un santiamén», señaló; instando a dejar de lado el «miedo» y a pensar en la proyección geopolítica de Perú hacia el Atlántico. «Creer que todo se dará por el Pacífico es un completo error», concluyó.
