Rue20 Español/Tetuán
Finalistas de la CAN femenina 2024 organizada en Marruecos, las jugadoras de la selección nacional fueron recibidas por el Rey Mohammed VI en la plaza de la prefectura de M’diq-Fnideq (ciudad de M’diq). Un homenaje real a una generación dorada que hace brillar el fútbol femenino marroquí en la escena africana.
Con motivo de la Fiesta del Trono, el Rey Mohammed VI recibió en la plaza de la prefectura de M’diq-Fnideq (ciudad de M’diq) a las integrantes de la selección nacional femenina de fútbol, finalistas de la Copa Africana de Naciones 2024. Este momento solemne estuvo marcado por una fuerte carga simbólica, celebrando no solo el notable desempeño deportivo de las Leonas del Atlas, sino también su creciente papel en la valorización del deporte femenino en Marruecos.

Durante esta audiencia real, las jugadoras quisieron expresar su gratitud al Soberano. Le ofrecieron camisetas dedicadas como muestra de reconocimiento. Ghizlane Chebbak, emblemática capitana y máxima goleadora del torneo, entregó a Su Majestad la Bota de Oro que le fue otorgada, testimonio del orgullo por una trayectoria que ha conquistado el corazón de toda una nación.
Unos días antes, el Rey Mohammed VI había dirigido un mensaje de felicitación a las jugadoras y al cuerpo técnico de la selección nacional, elogiando una «brillante trayectoria» seguida «con gran orgullo». Marruecos, país anfitrión de esta CAN 2024, supo ofrecer un marco organizativo elogiado por todos, combinando hospitalidad y rigor logístico, a imagen de la ambición del Reino en la escena deportiva continental.

En este mensaje, el Soberano quiso destacar el «ejemplar espíritu de competitividad» y el «elevado sentido de patriotismo» que las Leonas demostraron a lo largo del torneo. También subrayó su férrea voluntad de consolidar el lugar del fútbol marroquí al más alto nivel, realzando al mismo tiempo la visibilidad y la legitimidad del deporte femenino.
El Rey no dejó de elogiar los esfuerzos conjuntos de todos los componentes que contribuyeron a esta epopeya: las jugadoras, por supuesto, pero también el cuerpo técnico, médico y administrativo. Finalmente, Su Majestad imploró al Altísimo que las acompañe en la continuación de una carrera a la altura de las esperanzas de un público marroquí cada vez más apasionado.
