Rue20 Español/ Fez
Walid El Moumen
Hemos cumplido 26 años bajo el liderazgo de Su Majestad el Rey Mohammed VI, un monarca que ha impulsado una verdadera metamorfosis del país y que continúa guiando esta transformación en plena segunda década del siglo XXI.
Su llegada al trono en 1999 ya insinuaba que el Marruecos de entonces no sería el mismo que el de hoy, en 2025. Esto se manifestó claramente en sus reformas y en su visión propia de la política interior del país, los derechos, la libertad de expresión, la infraestructura, el desarrollo económico interno, la economía, la salud, la vivienda y la protección social.
Reformas institucionales y política
La entronización de Su Majestad el Rey estuvo marcada por una serie de reformas y también por un proceso de reconciliación con el pasado, enfrentando algunos de los capítulos más oscuros de la historia reciente del país. El primer paso fue con los “Ittihadies”, los izquierdistas que poco antes eran opositores al régimen, y que pronto formarían parte del primer gobierno bajo su reinado.
Tras cerrar ese capítulo, el monarca impulsó la creación de la Instancia de Equidad y Reconciliación, una comisión que liberó a unos 8.000 presos políticos, redujo las penas de otros 30.000 e indemnizó a las víctimas de la represión durante los “años de plomo”, incluidos los implicados en los golpes de Estado de 1971 y 1972, que terminaron en la prisión secreta de Tazmamart.
Mohammed VI, “el reformador”, se ganó ese título especialmente tras la reforma constitucional de 2011, en pleno contexto de la Primavera Árabe. Mientras otros países vivieron revueltas violentas, en Marruecos el proceso fue pacífico y condujo a una nueva Constitución que fortaleció al Parlamento y al presidente del Gobierno, reconoció el bereber como lengua cooficial, impulsó la regionalización avanzada y amplió las libertades individuales y políticas.
Derechos de las mujeres y reformas sociales
El reinado de Su Majestad también ha dejado una huella profunda en la lucha por los derechos de las mujeres. Apenas unos años después de su ascenso al trono, el Rey impulsó una reforma sin precedentes en el mundo árabe islámico; la renovación del Código de Familia en 2004. Esta reforma histórica otorgó a las mujeres derechos fundamentales como el divorcio, la custodia de los hijos, la auto‑tutela y elevó la edad mínima para contraer matrimonio.
Lo más destacable es que estas reformas siguen avanzando. Entre 2024 y 2025, el Rey dio sus altas instrucciones para una nueva revisión del Código de Familia, con medidas como la restricción de la poligamia solo a casos de infertilidad con consentimiento de la esposa, la prohibición del matrimonio infantil salvo excepciones judiciales y la protección de la vivienda familiar.
Infraestructura y desarrollo económico interno
Los 26 años de reinado de Mohammed VI han estado marcados por una modernización integral del país. Marruecos ha experimentado una profunda transformación en el ámbito de la infraestructura, consolidándose como un actor clave en logística y transporte a nivel regional. Entre los proyectos emblemáticos destaca el puerto de Tánger-Med, uno de los más grandes y modernos de África, que ha convertido al país en un punto estratégico para el comercio internacional. A ello se suma la expansión de la red de autopistas y aeropuertos, facilitando la conectividad entre ciudades y fomentando el turismo y la inversión extranjera.
Asimismo, el lanzamiento del tren de alta velocidad “Al-Boraq” entre Tánger y Casablanca ha sido uno de los mayores logros del continente, siendo la primera línea ferroviaria de este tipo en África. Este proyecto no solo ha reducido significativamente los tiempos de viaje, sino que también refleja la voluntad del Reino de apostar por una infraestructura moderna, sostenible y al servicio del desarrollo económico interno.
Economía y reducción de la pobreza
Este aspecto fue subrayado por Su Majestad en su último discurso con motivo del 26 aniversario de su ascenso al trono. A pesar de los efectos de la sequía y de las crisis internacionales, destacó que la economía nacional ha mantenido una tasa de crecimiento regular y sostenida. El Rey puso en valor el renacimiento industrial del país, con sectores como la automoción, la aviación, las energías renovables y el turismo como motores clave de inversión y empleo, además del fortalecimiento de infraestructuras y la apertura a nuevos socios internacionales.
En cuanto a la lucha contra la pobreza, el Rey fue claro: “por muy elevado que sea el nivel alcanzado por el desarrollo económico y las infraestructuras, no me voy a conformar si ello no contribuye de modo tangible a la mejora de las condiciones de vida de los ciudadanos”. Subrayó la disminución de la pobreza multidimensional, que bajó del 11,9 % en 2014 al 6,8 % en 2024, y celebró que Marruecos haya alcanzado la categoría de país con alto desarrollo humano. No obstante, reconoció que persisten desigualdades, especialmente en las zonas rurales, y reiteró su compromiso de garantizar una justicia territorial efectiva, rechazando cualquier idea de un “Marruecos a dos velocidades”.
Salud, vivienda y protección social
Uno de los avances más importantes en Marruecos bajo el reinado de Mohammed VI ha sido la generalización del seguro médico obligatorio, que ha permitido a millones de marroquíes, incluidos trabajadores informales y personas en situación vulnerable, beneficiarse de una cobertura sanitaria pública. Esta reforma ha mejorado el acceso a los servicios de salud y ha reforzado el papel del Estado como garante del bienestar de todos los ciudadanos.
En paralelo, el monarca ha promovido políticas de vivienda social ambiciosas, destinadas a erradicar los barrios marginales y facilitar el acceso a una vivienda digna. En este marco, se lanzó en 2024 el Programa Estatal de Apoyo Directo a la Vivienda, con una dotación de 10.000 millones de dírhams. Este programa otorga ayudas de hasta 100.000 dírhams a compradores primerizos, cubriendo así al menos un tercio del coste total. Más de 55.000 familias ya se han beneficiado de esta medida, incluidas mujeres y marroquíes residentes en el extranjero, lo que ha tenido también un impacto positivo en sectores como el crédito inmobiliario y la construcción.
Industria estratégica (automotriz, aeroespacial y tecnología)
En los últimos años, Marruecos se ha convertido en un líder industrial en África. Gracias a una política industrial atractiva, el país ha logrado atraer a gigantes del sector automotriz como Renault y Stellantis, convirtiéndose en uno de los principales exportadores del continente. Esta evolución ha generado miles de empleos y ha consolidado cadenas de valor locales, fortaleciendo la integración industrial y la competitividad internacional de Marruecos.
Asimismo, el Reino ha experimentado un notable desarrollo en el sector aeronáutico, fabricando más de 40 componentes distintos para aviones y exportando a empresas como Boeing y Airbus. Este crecimiento se ha complementado con la creación de parques tecnológicos y zonas industriales como la Ciudad Inteligente Mohammed VI – Tánger Tech, concebida para atraer inversiones en innovación, inteligencia artificial y tecnología verde. Así, el Marruecos de Mohammed VI reafirma su compromiso con la modernidad y su preparación para los desafíos de la economía del conocimiento.
Conclusión
A lo largo de sus 26 años de reinado, Mohammed VI ha liderado una profunda transformación interna en Marruecos, centrada en la modernización de las infraestructuras, el fortalecimiento del tejido social, la industrialización estratégica y la inclusión de amplios sectores de la población en los beneficios del desarrollo. Si bien persisten desafíos en materia de equidad y gobernanza, los logros alcanzados en educación, salud, vivienda, economía y derechos sociales reflejan una visión de largo plazo que ha convertido al Reino en un referente de estabilidad y progreso en el norte de África. Su liderazgo ha trazado un camino claro hacia un Marruecos más fuerte, moderno y solidario.
