Rue20 Español/Fnideq
La policía marroquí intensificó sus operaciones de seguridad y humanitarias alrededor de la ciudad de Ceuta el sábado por la mañana, imponiendo un estricto control sobre el terreno frente a los intentos de cruce.
Según la información disponible, las amplias operaciones de búsqueda llevadas a cabo por los equipos de seguridad marroquíes en la ciudad de Fnideq resultaron en la detención de 156 migrantes, incluidos 24 ciudadanos argelinos.
Cincuenta y nueve menores fueron trasladados a un centro de acogida en la ciudad de Martil, como parte de un enfoque social implementado por las autoridades competentes en coordinación con los servicios de protección social y la Media Luna Roja marroquí.
En el mismo contexto, las autoridades marroquíes recibieron a 12 migrantes adicionales que fueron deportados por la Guardia Civil española a través del cruce fronterizo de Bab Sebta, un procedimiento que confirma la coordinación fronteriza regular y la comunicación continua entre ambas partes, más allá de cualquier controversia o discurso oportunista. Los datos indican que las devoluciones continúan a un ritmo gradual de acuerdo con los mecanismos acordados.
A pesar de las difíciles condiciones meteorológicas en las costas de la región, las autoridades marroquíes continuaron llevando a cabo constantes operaciones de vigilancia que abarcaron rutas terrestres y marítimas, frustrando los intentos individuales de cruce. También se detectaron casos aislados de migrantes que se infiltraron desde puntos alejados del área urbana, mientras que los equipos de rescate marroquíes atendieron otros casos en el mar.
Fuentes locales confirman que la estrategia marroquí no se limita al aspecto de seguridad, sino que también incluye la atención inmediata a los menores no acompañados, que son alojados de acuerdo con procedimientos que tienen en cuenta las condiciones de seguridad y cuidado, lejos de cualquier enfoque oportunista. Estas medidas incluyen la derivación a servicios médicos y psicológicos cuando sea necesario, además de un seguimiento social para evaluar su situación familiar.
Los observadores consideran que la estabilidad de la situación en la orilla sur del Mediterráneo se debe principalmente a las intervenciones de Marruecos, que asume sus responsabilidades sobre el terreno y se enfrenta a una presión compleja que incluye factores locales y regionales.
Desde el comienzo de la temporada de verano, las agencias marroquíes han detectado y frustrado decenas de intentos antes de que llegaran a los puntos críticos, mientras que las operaciones de acogida continúan recibiendo a menores en estados avanzados de agotamiento, que son sometidos a un examen médico y una evaluación social completa antes de tomar cualquier medida administrativa.
