Rue20 Español/Kenitra
Marruecos experimenta un acelerado crecimiento económico impulsado por sectores clave como el turismo y la industria automotriz. El país se beneficia de bajos costes de producción, atrayendo inversión extranjera, especialmente de China, y consolidándose como un centro neurálgico para la fabricación de automóviles en África.
Esta pujanza económica, basada en una estrategia de costes reducidos, guarda similitudes con el desarrollo experimentado por España en décadas pasadas, generando competencia en sectores tradicionales y planteando a Marruecos como un actor económico emergente en la región.
El medio español elEconomista.es analiza el auge económico de Marruecos, comparándolo con el desarrollo experimentado por España en décadas pasadas.
El Reino se beneficia de sectores clave como el turismo y la automoción, impulsados por bajos costes de producción y una creciente inversión extranjera, especialmente de China.
Según elEconomista.es, Marruecos está experimentando un notable crecimiento económico, con una previsión de expansión del PIB de alrededor del 4% para este año.
El medio destaca que el país se está convirtiendo en una especie de «España ‘low cost'», aprovechando «los menores costes de producción» en sectores cruciales para la economía española: el turismo y la industria automotriz.
«Marruecos ha sido y probablemente seguirá siendo un país con una sólida trayectoria macroeconómica», cita elEconomista.es a JP Morgan, añadiendo que el país se beneficia de la «llegada de fábricas de automóviles» y de los «mayores ingresos» del turismo, que contribuyen a equilibrar su balanza de pagos. El medio incluso plantea la posibilidad de que Marruecos se convierta en un «serio competidor del turismo español» en el futuro.
ElEconomista.es también resalta la estabilidad macroeconómica y política de Marruecos, sus bajos costes laborales y su sólida relación con la UE, factores que lo convierten en un destino atractivo para la inversión extranjera directa. JP Morgan, citado por el medio, lo considera «un candidato prometedor para alcanzar la categoría de investment grade (IG) en un futuro próximo».
El artículo de elEconomista.es subraya el impacto de la inversión china en el sector de las baterías para coches eléctricos, con la llegada de empresas como Gotion High-Tech, Hunan Zhongke Shinzoom Technology y BTR New Material.
Citando a Capital Economics, el medio señala que la expansión de la producción automovilística en Tánger y Kenitra, impulsada por inversiones europeas y chinas, ha sido clave para el crecimiento del sector. De mantenerse este ritmo, la producción anual de automóviles de Marruecos podría superar a la de Italia, Polonia y Rumania.
ElEconomista.es recuerda que el peso del sector de la automoción en el PIB marroquí supera el 10,4%, emplea a cerca de 220.000 personas y representa más del 25% de las exportaciones del país. Citando al ICEX, el medio destaca la «cercanía geográfica» de Marruecos como una ventaja competitiva frente a otros países europeos, permitiendo «unos plazos y costes logísticos más reducidos».
El medio español establece una comparación entre el actual auge económico de Marruecos y el experimentado por España en los años 60 y 70, citando a Françoi Conradie de Oxford Economics: «Sí, se aplica la misma lógica: tratar de aprovechar al máximo una fuerza laboral cualificada y relativamente barata que se encuentra fuera, pero cerca, del mercado central europeo».
Finalmente, elEconomista.es menciona la construcción del mayor astillero de África en Casablanca, un proyecto que podría competir con astilleros del sur de Europa, incluyendo los españoles.
El medio también destaca las ventajas de Marruecos en términos de precios de la energía, gracias a la inversión en energías renovables, y su potencial para convertirse en un proveedor de energía para Europa.
«No tenemos petróleo ni gas natural, pero tenemos un potencial asombroso», cita elEconomista.es a un experto marroquí en energía.
