Rue20 Español/Sevilla
La Confederación de Estados del Sahel (AES) proclamó su determinación por forjar su propio destino en la 4ª Conferencia Internacional de las Naciones Unidas sobre la Financiación para el Desarrollo (FfD4), celebrada en Sevilla del 30 de junio al 3 de julio de 2025.
En un discurso resonante, el General de División Abdoulaye Maïga, Primer Ministro de Mali, hablando en nombre de Mali, Burkina Faso y Níger, denunció la injerencia extranjera y el «terrorismo impuesto» que ha asolado la región durante la última década. La AES, afirmó, busca romper con los patrones de dependencia y construir un futuro basado en la soberanía, la cooperación y el desarrollo endógeno.
El Primer Ministro Maïga pintó un cuadro sombrío de la situación actual: infraestructuras destruidas, economías paralizadas y poblaciones asediadas.
Este caos, argumentó, no es accidental, sino el resultado de la manipulación por parte de «patrocinadores estatales» que operan bajo el velo de la neutralidad. La AES, declaró, está decidida a tomar las riendas de su destino. Como prueba de ello, anunció la creación de un Banco Confederal de Inversión y Desarrollo, dotado con 500.000 millones de FCFA, un paso significativo hacia la independencia financiera y la construcción de un sistema económico africano, por y para África.
En este contexto de renovación y autodeterminación, Marruecos emergió como un aliado estratégico clave para la AES. Los ministros de Asuntos Exteriores de los países miembros expresaron su profundo agradecimiento a Su Majestad el Rey Mohammed VI por su visión pragmática e inclusiva para el desarrollo africano.
La Iniciativa Real Atlántica, que busca conectar el Sahel con el Océano Atlántico, fue destacada como un catalizador para el crecimiento económico regional.
El Ministro de Asuntos Exteriores de Níger, Bakary Yaou Sangaré, calificó la iniciativa como una «bendición» para las economías sahelianas, mientras que su homólogo maliense, Abdoulaye Diop, enfatizó la importancia del acceso a los mercados internacionales para la seguridad y el desarrollo.
Marruecos, con su probada trayectoria en estabilidad política y desarrollo económico, ofrece un modelo de cooperación Sur-Sur que se alinea con las necesidades de los países africanos. Desde la formación de líderes hasta el apoyo a la industrialización y la integración logística, los proyectos marroquíes se desarrollan en estrecha colaboración con los países beneficiarios. El Ministro de Asuntos Exteriores de Burkina Faso, Karamoko Jean-Marie Traoré, elogió la coherencia estratégica de Marruecos, recordando su papel pionero en la promoción de proyectos intra-africanos.
La participación de Marruecos en la FfD4 trascendió la retórica. Una delegación de alto nivel abogó por una reforma del sistema de financiación para el desarrollo, instando a la comunidad internacional a ver a África no como un riesgo, sino como una oportunidad. El mensaje fue claro: es hora de que el mundo deje de pensar por África y empiece a pensar con ella.
La FfD4 en Sevilla marcó un punto de inflexión para el Sahel, una región decidida a tomar control de su futuro con el apoyo de aliados estratégicos como Marruecos.
