Rue20 Español/Rabat
La relación entre Egipto y Argelia se encuentra en un punto crítico tras la detención de tres abogados argelinos en el Aeropuerto Internacional de El Cairo.
Los abogados, que viajaban para facilitar la entrada a Egipto de la «Caravana de la Resistencia» con destino a Gaza, fueron retenidos por las autoridades egipcias, quienes confiscaron sus documentos y teléfonos. Este incidente ha generado una tensa espera y amenaza con desencadenar una crisis diplomática entre ambos países.
La «Caravana de la Resistencia», compuesta por aproximadamente 1700 participantes, incluyendo 200 argelinos, partió de Túnez el lunes pasado con el objetivo de llegar a Gaza a través del cruce fronterizo de Rafah. Sin embargo, la caravana se encuentra actualmente a la espera de la autorización de las autoridades egipcias para transitar por su territorio.
Según el periódico argelino Echorouk, cercano al régimen, los abogados detenidos son Samir Mustaphaoui, Mohamed Atif Briki y Abbas Abdennour. La abogada argelina Fatiha El-Rouibi confirmó la información y denunció la detención como «arbitraria» y una «flagrante violación de los derechos humanos».
El-Rouibi exigió la intervención inmediata del gobierno argelino y su Ministerio de Relaciones Exteriores para garantizar la protección de sus ciudadanos. Hasta el momento, Argel no ha emitido ninguna declaración oficial al respecto, lo que aumenta la tensión en la región.
Mientras tanto, Ghassan Al-Hinchiri, portavoz de la «Caravana de la Resistencia», declaró a la radio tunecina Diwan FM que aún esperan la respuesta oficial de Egipto sobre el permiso de tránsito.
Al-Hinchiri confirmó que se reunieron con el embajador egipcio en Túnez y le entregaron la lista de participantes. Describió la reunión como «positiva» y añadió que se envió una carta oficial a la embajada egipcia en Túnez, reiterando la solicitud y a la espera de una respuesta.
Si Egipto concede el permiso, los organizadores de la caravana prevén llegar a El Cairo el jueves y al cruce fronterizo de Rafah el lunes. La falta de comunicación por parte del gobierno egipcio y la detención de los abogados argelinos han generado un clima de incertidumbre y preocupación, poniendo en evidencia la delicada situación diplomática entre Egipto y Argelia.
El silencio de Argel, por su parte, añade un elemento adicional de complejidad a este escenario. El futuro de la caravana y la resolución de este incidente diplomático se mantienen en vilo.
