Rue20 Español/Sevilla
La Casa de la Provincia de Sevilla inauguró anoche la exposición retrospectiva «Tetuán mi cuna, Sevilla mi hogar» del pintor marroquí Ahmed Ben Yessef.
La muestra, que estará abierta al público hasta el 29 de junio, ofrece un recorrido por más de seis décadas de la trayectoria artística de Ben Yessef, centrada en el diálogo intercultural y la promoción de la paz y la convivencia.
Organizada por la Diputación de Sevilla en colaboración con el Consulado General de Marruecos, la exposición reúne una selección de pinturas, grabados, serigrafías y esculturas que reflejan una estética marroquí-andaluza, arraigada en la tradición y abierta a la universalidad.
Durante la inauguración, el presidente de la Diputación de Sevilla, Francisco Javier Fernández, destacó la importancia de la exposición, que «trasciende el mero ámbito artístico para convertirse en un testimonio vivo de los profundos lazos entre Marruecos y Andalucía». Fernández subrayó la cercanía entre ambas orillas del Mediterráneo, unidas por «valores, legados y afinidades culturales compartidas».
La embajadora de Marruecos en España, Karima Benyaich, celebró la iniciativa como un «puente entre Marruecos y España», un «viaje visual» que explora las etapas más significativas de la vida del artista. Benyaich afirmó que la exposición «ilustra la profundidad de las excelentes relaciones» entre ambos países y subrayó la importancia de los legados comunes que «continúan marcando corazones y mentes».
El propio Ahmed Ben Yessef, en declaraciones a la prensa, expresó su satisfacción por ver reunidas en un mismo espacio obras que narran su trayectoria a ambos lados del Mediterráneo. «A través de cada lienzo, cada grabado, entrego una parte de mí», declaró el artista, explicando que su obra refleja el profundo vínculo con su ciudad natal, Tetuán, y con Sevilla, ciudad que lo acogió hace más de sesenta años y en la que encontró un reflejo de sus orígenes.
Ben Yessef destacó la similitud entre ambas ciudades, tanto en su arquitectura, colores y luces, como en el espíritu de sus habitantes. Esta cercanía, según el artista, ha nutrido su obra y guiado su compromiso artístico con el diálogo intercultural.
Nacido en Tetuán en 1945, Ahmed Ben Yessef ingresó en la Escuela Superior de Bellas Artes de Tetuán a los 17 años. En 1967 continuó su formación en la Escuela de Bellas Artes de Sevilla, ciudad que se convertiría en una importante fuente de inspiración para su obra, algunas de las cuales han sido reproducidas en monedas y billetes.
