Rue20 Español/Marrakech
El turismo en el Norte de África ha experimentado un notable crecimiento en el primer trimestre de 2025, con Marruecos consolidando su posición como líder regional.
Tras alcanzar el primer puesto en África en 2024, el Reino ha mantenido su ventaja sobre Egipto y Túnez, impulsado por un aumento significativo en las llegadas internacionales y estrategias turísticas eficaces.
Récord de llegadas a pesar de Ramadán
Según datos recientes, Marruecos recibió 4 millones de visitantes entre enero y marzo de 2025, un impresionante aumento del 22% en comparación con el mismo período del año anterior.
Este incremento representa aproximadamente 717.000 turistas adicionales, confirmando la tendencia al alza iniciada en 2024, cuando el país superó los 17,4 millones de visitantes. Este logro es aún más destacable considerando que el primer trimestre coincidió con el Ramadán, un período tradicionalmente de menor actividad turística.
Sin embargo, incluso durante marzo, mes en el que se celebró el Ramadán este año, las llegadas alcanzaron cerca de 1,4 millones, un 17% más que en el mismo mes de 2024.
Diversidad de oferta y conectividad impulsan el crecimiento
Varios factores contribuyen a este crecimiento. El aumento de las conexiones aéreas, especialmente con compañías de bajo coste, y la consolidación de mercados emisores tradicionales como Francia, España y el Reino Unido, han jugado un papel crucial.
Además, la diáspora marroquí, con 1,9 millones de llegadas frente a 2,1 millones de turistas extranjeros, demuestra su importancia en la dinámica del sector.
La diversificada oferta turística de Marruecos, que atrae visitantes durante todo el año, también ha sido clave. El récord de más de 1,26 millones de turistas en enero (+27%) ilustra esta tendencia. Se espera que el crecimiento continúe en el segundo trimestre, impulsado por festivales culturales, campañas de promoción internacional y el inicio de las vacaciones de verano.
Desafío de la rentabilidad y la capacidad de alojamiento
Las proyecciones para finales de 2025 son optimistas, con estimaciones que apuntan a la posibilidad de superar los 20 millones de visitantes, un nuevo hito para el Reino.
Sin embargo, este aumento en las llegadas no se ha traducido en un crecimiento equivalente de los ingresos. Según la Oficina de Cambio, los ingresos turísticos en divisas en el primer trimestre alcanzaron los 24.600 millones de dírhams, un incremento interanual de tan solo el 2,4%.
Esta discrepancia, atribuida al auge del turismo de bajo coste y a la mayor presencia de visitantes con menor poder adquisitivo, preocupa a algunos operadores.
El efecto del Ramadán, durante el cual la diáspora prioriza las visitas familiares, también pudo influir en el gasto turístico.
El análisis de las pernoctaciones hoteleras permitirá una evaluación más precisa de esta situación. Si la tendencia persiste, se requerirán ajustes para evitar que el sector se oriente hacia un modelo de turismo de masas poco rentable.
El crecimiento del turismo también plantea el desafío de la capacidad de alojamiento. De cara a la Copa del Mundo de 2030, Marruecos planea la apertura de entre 500 y 700 establecimientos hoteleros, que añadirán aproximadamente 100.000 camas a la oferta nacional.
Estos proyectos buscan satisfacer la creciente demanda y fortalecer el atractivo turístico de las diferentes regiones del país. En el contexto global positivo para el turismo, con un crecimiento mundial previsto del 3 al 5% según la ONU Turismo, Marruecos se encuentra bien posicionado para capitalizar esta tendencia y consolidar su liderazgo en el Norte de África.
