Rue20 Español/Rabat
La comunidad marroquí de Washington D.C. celebró el domingo el 11º Festival Anual de Mimouna en el Museo Nacional de Arte Africano, un evento que destaca la rica tradición de coexistencia y los profundos lazos entre judíos y musulmanes en Marruecos.
El festival, que marca el fin de la Pascua judía y la llegada de la primavera, fue reconocido oficialmente este año por una proclamación del Distrito, consolidando su importancia en el calendario cultural de la ciudad.
El embajador de Marruecos en Estados Unidos, Youssef Amrani, asistió a la celebración y expresó su orgullo por la herencia única de su país. En su cuenta de X, Amrani escribió: «Honrado de unirme a nuestra vibrante comunidad marroquí en Washington para el 11º Festival Anual de Mimouna, Día de los Buenos Vecinos. Una maravillosa celebración del legado único de coexistencia de Marruecos, la unidad perdurable y los lazos profundos entre judíos y musulmanes, ahora oficialmente reconocido por la proclamación del Distrito.»
Honored to join our vibrant Moroccan community in Washington for the 11th Annual #Mimouna Festival of Good Neighbors Day.A wonderful celebration of Morocco’s unique legacy of coexistence, enduring unity and the deep bonds between Jews and Muslims, now officially recognized by the… pic.twitter.com/AAENzoOWpg
— Youssef Amrani (@youamrani) April 28, 2025
El evento, que se desarrolló entre las 12:30 p.m. y las 4:30 p.m., ofreció a los asistentes la oportunidad de experimentar la cultura marroquí a través de la música, la comida y las compras. Un zoco tradicional, dulces típicos y un inspirador concierto de Neta Elkayam fueron algunos de los atractivos del festival.
Entre los distinguidos invitados se encontraba Tim Lenderking, Secretario Adjunto Interino del Departamento de Estado, quien se unió a la celebración de esta tradición de unidad y amistad. La presencia de Lenderking subraya la importancia de la coexistencia intercultural y el reconocimiento de la rica historia de Marruecos.
El Festival de Mimouna, con su énfasis en compartir el pan y celebrar la buena voluntad, se ha convertido en un símbolo de esperanza y entendimiento, no solo para la comunidad marroquí, sino también para todos aquellos que buscan promover la tolerancia y el respeto entre diferentes culturas y religiones.
