Rue20 Español/Rabat
Marruecos se posiciona como un referente regional en el desarrollo de trenes de alta velocidad, según un informe de Business Insider África. Tras la inauguración, el pasado jueves, de las obras de la línea de alta velocidad entre Kenitra y Marrakech por SM el Rey Mohammed VI, el país consolida su apuesta por una red de transporte moderna, sostenible y que impulsa la industria local.
Inversión millonaria en infraestructura y tecnología
El nuevo proyecto, que conectará Kenitra y Marrakech, generará miles de empleos directos e indirectos, además de fomentar la formación especializada en sistemas ferroviarios avanzados. Compañías internacionales de renombre como Alstom (Francia), CAF (España) y Hyundai Rotem (Corea del Sur) participan en la iniciativa a través de asociaciones con condiciones financieras preferenciales.
Business Insider África destaca que esta inversión en infraestructura moderna se enmarca en una clara doctrina económica marroquí: desarrollar industrias competitivas y exportar conocimiento y experiencia. La Oficina Nacional de Ferrocarriles (ONCF) ya ejerce un rol consultivo en proyectos ferroviarios en varios países africanos, especialmente en África Occidental.
«Al Boraq»: Un modelo de éxito para el continente
El éxito del «Al Boraq», el primer tren de alta velocidad de África, ha catapultado a Marruecos al liderazgo en infraestructuras de transporte sostenible, convirtiéndolo en un hub logístico estratégico en el norte del continente. Esta iniciativa se alinea con los compromisos medioambientales del país, buscando reducir las emisiones de carbono y mejorar la calidad de vida en las grandes ciudades con soluciones de transporte rápidas, eficientes y respetuosas con el medio ambiente.
El informe subraya que la experiencia marroquí se ha convertido en un modelo para otros países africanos, que ven al reino no solo como una fuente de conocimiento, sino también como un socio estratégico para modernizar sus sistemas de transporte.
Reducción de tiempos de viaje y desarrollo industrial local
El proyecto, parte de un programa de inversión de 96.000 millones de dírhams, incluye la ampliación de la red ferroviaria, la adquisición de 168 trenes modernos y la creación de redes de transporte urbano en Casablanca, Rabat y Marrakech, optimizando el rendimiento y la calidad de la red actual.
Con esta inversión, el trayecto entre Tánger y Marrakech se reducirá a 2 horas y 40 minutos, mientras que Rabat estará conectado con el Aeropuerto Internacional Mohammed V en tan solo 35 minutos. La red también conectará con el nuevo aeropuerto y el gran estadio de Benslimane.
La ONCF ha iniciado la adquisición de 18 trenes de alta velocidad, 40 interurbanos, 60 lanzaderas rápidas y 50 para transporte público, con una inversión de 29.000 millones de dírhams, anticipándose al incremento previsto de pasajeros para 2030.
Además de la modernización de la flota, el programa impulsará un sistema industrial ferroviario local con una tasa de integración superior al 40%, reforzando el contenido industrial local y el desarrollo de competencias nacionales, con la creación de miles de empleos en la próxima década.
Se prevé la creación de una unidad local de fabricación de trenes y una empresa conjunta entre el fabricante y la ONCF para el mantenimiento de los trenes, controlando los costes operativos y garantizando la sostenibilidad del proyecto.
