Rue20 Español/Rabat
El proyecto argelino de forjar una alianza magrebí excluyendo a Marruecos ha sufrido un duro revés con la negativa de Libia a albergar una cumbre tripartita.
El Alto Consejo de Estado libio rechazó la propuesta de encuentro en Trípoli entre Argelia, Túnez y Libia, desautorizando al presidente del Consejo Presidencial, Mohamed El-Manfi, y desbaratando los planes del presidente argelino, Abdelmadjid Tebboune.
Esta información se basa en un análisis de la prensa marroquí, específicamente Al Ahdath Al Maghribia del viernes 18 de abril.
Aislamiento regional de Argelia
La iniciativa argelina, presentada como una «asociación estratégica», pretendía consolidar una unión magrebí restringida, interpretada como un intento de aislar a Rabat en el contexto de las tensiones bilaterales.
Sin embargo, la propuesta ha generado desconfianza desde su concepción. Mauritania, inicialmente invitada, declinó participar, reduciendo la alianza a un precario trío. La decisión final de Libia asesta el golpe definitivo a la estrategia argelina.
Libia rechaza ser instrumentalizada
Las autoridades libias han expresado su rechazo a ser instrumentalizadas en la disputa entre Argelia y Marruecos, evidenciando las divisiones internas en el país y la creciente reticencia regional a participar en una alianza abiertamente hostil al Reino de Marruecos.
El exportavoz del Consejo Presidencial libio, Mohamed Al-Sallak, había advertido previamente contra la implicación de Libia en la crisis bilateral, argumentando que la creación de una entidad excluyente agravaría las divisiones regionales en lugar de fomentar la cooperación.
Túnez, un apoyo débil para Argel
En Túnez, a pesar de la aparente cercanía del presidente Kaïs Saïed con Argel, surgen voces críticas que alertan sobre los riesgos de la alianza propuesta.
El expresidente Moncef Marzouki recordó el bloqueo argelino a anteriores iniciativas de integración magrebí debido al conflicto del Sáhara marroquí. Con la retirada libia, Argelia cuenta únicamente con el apoyo de una Túnez políticamente debilitada, lo que limita significativamente el alcance de su proyecto, según el análisis de Al Ahdath Al Maghribia.
El fracaso de la iniciativa pone de manifiesto las limitaciones de la diplomacia argelina, basada en la exclusión y la confrontación.
El intento de Argel de instrumentalizar a sus vecinos para aislar a Marruecos choca con la realidad geopolítica de la región: ningún país magrebí parece dispuesto a sacrificar sus intereses en favor de una agenda unilateral.
