Rue20 Español/Rabat
La reciente visita del ministro de Asuntos Exteriores de Marruecos, Nasser Bourita, a Estados Unidos ha revitalizado el debate sobre la clasificación del Polisario como organización terrorista.
El viaje, que incluyó reuniones con el senador Marco Rubio y otros miembros del Congreso, subraya el creciente apoyo a la soberanía marroquí sobre el Sáhara y la preocupación compartida por las actividades del Polisario.
Fuentes cercanas a las conversaciones indican que, además de reafirmar el reconocimiento estadounidense de la soberanía marroquí sobre el Sáhara, se discutió la posibilidad de designar al Polisario como una Organización Terrorista Extranjera (FTO, por sus siglas en inglés).
Esta consideración se basa en un creciente conjunto de evidencias que vinculan al grupo separatista con actividades terroristas.
Marruecos ha denunciado reiteradamente ante las Naciones Unidas, a través de su representante permanente, Omar Hilale, el reclutamiento de niños soldados por parte del Polisario y el entrenamiento militar de sus combatientes en países como Cuba.
Además, se ha documentado la posesión de armamento sofisticado, incluyendo drones de fabricación iraní, y la existencia de vínculos con Irán. En 2018, Marruecos rompió relaciones diplomáticas con Irán tras presentar pruebas de la colaboración de un diplomático iraní en Argelia con el Polisario y Hezbollah, incluyendo el suministro de armas.
La preocupación por la conexión del Polisario con el terrorismo se extiende más allá de Irán. Se ha informado de la participación de miembros del Polisario en el conflicto sirio, luchando junto al régimen de Bashar al-Assad. Asimismo, países del Sahel como Burkina Faso, Malí y Níger han acusado a Argelia, principal valedor del Polisario, de patrocinar el terrorismo en la región.
El Polisario tampoco ha ocultado sus vínculos con grupos considerados terroristas, como el PKK y el YPG de Turquía, cuyos representantes han visitado los campamentos de Tinduf en Argelia.
A estas preocupaciones se suman los recientes ataques del Polisario contra civiles en las provincias del sur de Marruecos. En octubre de 2023, un ataque con obuses causó un muerto y tres heridos.
En noviembre de 2024, otro ataque durante la celebración del 49 aniversario de la Marcha Verde en Mahbès dejó varios heridos.
El representante republicano Joe Wilson, tras reunirse con Bourita, calificó a los miembros del Polisario de «terroristas», respaldando la visión de que el grupo, que se presenta como un «partido político», es en realidad una organización terrorista.
Wilson destacó en la plataforma X que las conversaciones con Bourita se centraron en «nuestra larga asociación y nuestro compromiso con la paz en la región, incluida la estabilidad del Sahara frente a los terroristas del Polisario».
Durante su visita de dos días a Washington, Bourita también se reunió con influyentes miembros del Congreso, como el senador Lindsay Graham y los representantes Brian Mast, Joe Wilson y Mario Diaz Balart, así como con miembros del Abraham Accords Caucus, para fortalecer la asociación estratégica entre Marruecos y Estados Unidos.
La posibilidad de clasificar al Polisario como organización terrorista se perfila como un punto clave en la evolución de esta relación y en la búsqueda de la estabilidad regional.
