Rue20 Español/Rabat
El Abbas Tahri Joutey Hassani
Mientras Argelia se proclama baluarte del rechazo a la normalización con Israel, se prepara para participar, como miembro observador, en las maniobras militares African Lion 2025 junto al Estado hebreo.
Creciente contradicción en la política exterior argelina
Esta contradicción pone de manifiesto la creciente discrepancia entre la postura oficial argelina y sus acciones en el escenario internacional.
El Comando de Estados Unidos para África (AFRICOM) anunció oficialmente el lanzamiento del ejercicio African Lion 2025, cuyas operaciones iniciales comenzarán el 14 de abril en Túnez, extendiéndose posteriormente a Marruecos, Ghana y Senegal a partir de mayo.
Más de 10.000 soldados de una cuarentena de países participarán en estas maniobras, consideradas las más extensas desde su creación. Entre los participantes se encuentran miembros de la OTAN, Israel… y, por primera vez como «miembro observador», Argelia.
Esta presencia, aunque simbólica, representa una ruptura con la línea oficial reiteradamente proclamada por las autoridades argelinas.
El presidente Abdelmadjid Tebboune había afirmado que su país «nunca normalizará» sus relaciones con Israel.
Sin embargo, en febrero pasado, en una entrevista concedida al periódico francés L’Opinion, se mostró dispuesto a la normalización una vez establecido un Estado palestino.
Acercamiento pragmático o doble discurso
Esta aparente contradicción se produce mientras Argel continúa denunciando el acercamiento entre Marruecos e Israel en el marco del acuerdo tripartito Marruecos-Estados Unidos-Israel, argumento utilizado por el régimen argelino para romper unilateralmente las relaciones diplomáticas con Rabat en 2021.
La gran brecha entre el discurso oficial argelino y los hechos
La participación en African Lion 2025 junto a Israel no es un caso aislado. En marzo de 2024, diversos medios anglosajones revelaron que Argelia había firmado un contrato de lobby en Washington con una empresa vinculada a intereses israelíes.
Meses después, datos comerciales evidenciaron exportaciones argelinas a Israel, a través de socios europeos, por un valor superior a los 30 millones de dólares.
Desde 2020, las exportaciones argelinas a Israel han experimentado un crecimiento constante: de 9,77 millones de dólares en 2020 a 14,9 millones en 2021, 21,4 millones en 2022 y 30,5 millones en 2023, posicionando a Argelia en el cuarto lugar entre los países árabes exportadores a Israel. Estas exportaciones consisten principalmente en hidrógeno y productos químicos orgánicos.
Estos datos, nunca desmentidos oficialmente, ilustran la creciente brecha entre la retórica del poder argelino, dirigida a una población que enfrenta un contexto socioeconómico desfavorable, y sus prácticas, que contradicen dicho discurso.
Esta discrepancia es cada vez más evidente en la escena internacional. La participación, incluso como observador, en ejercicios militares con la presencia del ejército israelí socava el discurso argelino, históricamente basado en el rechazo categórico a Israel, y afecta la credibilidad del régimen ante la opinión pública.
