Rue20 Español/ Rabat
La exposición “Marruecos: Tradición de apertura y de paz”, que pone de relieve el rico patrimonio cultural material e inmaterial de Marruecos, fue inaugurada el martes en la sede de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) en París.
Celebrada al margen de la 221ª reunión del Consejo Ejecutivo de la UNESCO, «esta exposición brinda la oportunidad de acercarse, a través de talleres en vivo y una exposición museográfica de objetos de artesanía antiguos, a los conocimientos ancestrales transmitidos de generación en generación por los artesanos marroquíes, portadores de valores identitarios arraigados en la historia del Reino de Marruecos, impregnados de una larga tradición de apertura y paz», subrayó Samir Addahre, embajador y delegado permanente del Reino de Marruecos ante la UNESCO, en la ceremonia de inauguración.
Esta singular tradición marroquí, prosiguió, se refleja también en una exposición de obras de arte y diversos elementos del patrimonio cultural marroquí incluidos en las listas de la UNESCO.
El embajador señaló asimismo que «la riqueza de la cultura y la creatividad artística marroquíes se expresan así en todo su esplendor en esta exposición, que también pone de relieve la milenaria tradición marroquí de hospitalidad encarnada en las diversas formas de ceremonias marroquíes».
Custodios de un patrimonio enraizado en la cultura africana, amazigh, arabo-musulmana, hassaní, judía, andaluza y mediterránea, «los marroquíes comparten a diario con orgullo una tradición de apertura y paz como baza para el futuro de su país, cuyas doce regiones contribuyen a enriquecer la diversidad cultural de Marruecos», subrayó Addahre.
Con esta exposición, «Marruecos demuestra que el patrimonio cultural no es sólo un legado del pasado, sino que sigue siendo una fuerza viva que fomenta el entendimiento mutuo y construye la paz en la mente de los pueblos, allanando el camino para un futuro de respeto, diversidad y armonía», indicó, por su parte, Ernesto Ottone Ramírez, subdirector general de Cultura de la UNESCO.
Señaló que Marruecos ha sido durante mucho tiempo una encrucijada de civilizaciones, donde las ricas y diversas tradiciones se han transmitido de generación en generación. «Del arte poético de Malhun a los ritmos espirituales de Gnawa, de las sutilezas de la caligrafía árabe a las tradiciones del Moussem de Tan-Tan, cada elemento cuenta una historia de tolerancia, identidad, continuidad e intercambio», prosiguió.
En un ambiente amenizado por los ritmos de la música marroquí, los visitantes de la exposición, que se prosigue hasta el 11 de abril, también fueron invitados a descubrir el rico patrimonio de la gastronomía marroquí.
