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Un equipo internacional de paleontólogos ha desenterrado en Marruecos el fémur de un cerápodo, el dinosaurio ornitisquio más antiguo jamás encontrado, redefiniendo la comprensión de la evolución temprana de este importante grupo de reptiles prehistóricos.
El descubrimiento, publicado en la revista Royal Society Open Science, sitúa la existencia de los cerápodos en el Jurásico Medio, hace aproximadamente 168 millones de años.
El fósil, un fémur distintivo, fue hallado en la formación geológica El Mers III, ubicada en el Medio Atlas marroquí. La Dra. Susannah Maidment, del Museo de Historia Natural de Londres y autora principal del estudio, explicó que la morfología del hueso presenta características únicas de los cerápodos, incluyendo una forma particular y un surco específico en la parte posterior para la unión de un ligamento.
“La forma del fémur era realmente distinta de la de los ornitisquios que habían divergido antes, y ese surco, que solo se observa en los cerápodos, fue clave para la identificación”, declaró Maidment.
Este hallazgo supera el récord anterior, ostentado por un fémur de Callovosaurus leedsi de aproximadamente 166 millones de años, encontrado cerca de Leeds, Inglaterra. El nuevo fósil marroquí retrocede la línea temporal de los cerápodos en al menos dos millones de años.
Los cerápodos, un grupo de dinosaurios ornitisquios herbívoros y bípedos, son conocidos por su amplia distribución durante el Cretácico. Sin embargo, la evidencia de su existencia en el Jurásico Medio era escasa hasta ahora. Este descubrimiento confirma que los ornitópodos, un subgrupo de ornitisquios cuyas patas se asemejan a las de las aves por convergencia evolutiva, ya se habían diversificado durante el Jurásico Medio.
El descubrimiento en Marruecos se suma a otros hallazgos recientes, como el de una nueva especie de ornitópodo en España hace unos años, que contribuyen a completar el rompecabezas de la evolución de los dinosaurios.
El equipo de investigación continúa sus excavaciones en la región con la esperanza de encontrar más restos que permitan comprender mejor la fauna prehistórica del norte de África y la evolución de los cerápodos.
