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El Índice Global de Terrorismo (GTI) 2025, publicado recientemente por el Institute for Economics & Peace (IEP), revela un panorama complejo del terrorismo a nivel mundial.
Mientras algunas regiones experimentan un descenso en la actividad terrorista, otras, como el Sahel y África Subsahariana, se enfrentan a un aumento alarmante de la violencia. En este contexto, Marruecos se erige como un modelo de estabilidad, destacando por su resiliencia frente a esta amenaza global.
El informe GTI 2025 sitúa a Marruecos entre los países más seguros del mundo, con una puntuación de cero en impacto terrorista, un logro compartido con Mauritania y otras naciones estables.
El Reino no registró ningún incidente terrorista en 2024, consolidando su reputación como un bastión de seguridad frente a las amenazas directas. Esta calificación le otorga el puesto 100 en el ranking mundial, en contraste con los países que encabezan la lista, principalmente en el Sahel, donde los grupos yihadistas continúan expandiendo su influencia y causando miles de víctimas.
El éxito de Marruecos, según el IEP, radica en una estrategia integral de lucha contra el terrorismo que combina seguridad, cooperación internacional y prevención. La efectiva coordinación entre la Dirección General de la Seguridad Nacional (DGSN), la Dirección General de la Vigilancia del Territorio (DGST) y la Oficina Central de Investigaciones Judiciales (BCIJ) ha permitido desmantelar numerosas células terroristas antes de que pudieran actuar.
Además, Marruecos juega un papel crucial en la cooperación antiterrorista internacional, colaborando estrechamente con países como Estados Unidos, Francia y España para mantener una vigilancia estratégica sobre los movimientos yihadistas, especialmente en la región sahelo-sahariana.
Esta colaboración se complementa con políticas de prevención y desradicalización, como el programa Moussalaha, enfocado en la reinserción de antiguos extremistas y la promoción de una enseñanza religiosa moderada, impulsada por el Instituto Mohammed VI para la formación de imanes.
Mientras Marruecos consolida su estabilidad, el Sahel se convierte en el epicentro del terrorismo global, concentrando el 51% de las muertes relacionadas con esta amenaza en 2024. Burkina Faso, a pesar de una disminución en los ataques y muertes, sigue siendo el país más afectado, representando una quinta parte de las muertes globales por terrorismo, seguido de Pakistán y Siria. Níger, por su parte, ha experimentado un dramático aumento del 94% en las muertes relacionadas con el terrorismo. Malí y otros estados sahelianos también enfrentan una intensificación de las ofensivas yihadistas, evidenciando la creciente inestabilidad regional y la dificultad de los gobiernos para contener esta amenaza.
A nivel global, las muertes relacionadas con el terrorismo disminuyeron un 13% en 2024. Sin embargo, el GTI 2025 advierte sobre la persistencia de la amenaza y su reconfiguración geográfica. Mientras Oriente Medio y Asia Meridional, incluyendo Afganistán e Irak, registran un descenso en los ataques, la situación en África Occidental sigue siendo preocupante.
El informe también destaca la evolución de las tácticas terroristas, con un aumento de las tomas de rehenes, atentados suicidas y asesinatos selectivos, complejizando la lucha contra estas amenazas. Además, se advierte sobre el creciente uso de tecnologías, como la inteligencia artificial y la propaganda en línea, por parte de grupos extremistas.
Aunque la mayoría de los ataques se concentran en África y Asia, Europa y Estados Unidos no están exentos. En 2024, los ataques en Europa se duplicaron, pasando de 34 a 67. El terrorismo solitario, con 52 ataques perpetrados por individuos sin vínculos con grupos organizados, muestra una tendencia preocupante en Occidente. El aumento del antisemitismo y la islamofobia, con ataques a sinagogas en Francia, Estados Unidos y Australia, añade otra capa de complejidad a la lucha antiterrorista.
El Índice Global de Terrorismo, basado en datos de la «Global Terrorism Database» de la Universidad de Maryland, proporciona un análisis crucial para comprender la evolución del terrorismo a nivel mundial y la necesidad de estrategias integrales para combatir esta amenaza.
