Rue20 Español/Rabat
Las recientes lluvias han ofrecido un respiro al panorama hídrico de Marruecos, elevando la tasa de llenado de las presas al 33,82%, un ligero aumento de 1,51 puntos porcentuales respecto al día anterior.
Con 5.700 millones de metros cúbicos almacenados, el país registra una modesta mejora.
Mientras algunas cuencas hidrográficas respiran con cierto alivio, otras continúan luchando contra la escasez.
La cuenca del Loukkos lidera la recuperación con un llenado del 56,08%, seguida de cerca por la del Tensift, con un 54,12%, y la del Bouregreg-Chaouia, que alcanza el 50,23%. Estas cifras contrastan dramáticamente con la preocupante situación de la cuenca del Souss-Massa, donde las reservas apenas llegan al 8,42% de su capacidad, dejando a la región en una situación de persistente vulnerabilidad ante la sequía.
Este escenario de contrastes pone de manifiesto la irregularidad de las precipitaciones en el territorio marroquí, un factor que, sumado a la creciente demanda del sector agrícola, exige una gestión hídrica rigurosa y eficiente.
La preservación de las reservas estratégicas se convierte en una prioridad, mientras que las proyecciones climáticas a largo plazo instan a una continua adaptación de las políticas hídricas del país.
