Rue20 Español/ Fez
Mientras que el presidente Emmanuel Macron apuesta por una vía más diplomática para gestionar las tensiones bilaterales, Bruno Retailleau, ministro del Interior francés, defiende una línea dura frente a Argelia y su régimen controvertido.
Retailleau acusa a Argelia de no respetar el derecho internacional al negarse a recibir a sus ciudadanos considerados peligrosos y anuncia medidas en caso de que esta postura persista, según recoge la prensa gala.
El ministro menciona el ataque en Mulhouse como un ejemplo de las fallas en la expulsión de personas peligrosas, criticando que el agresor había sido rechazado diez veces por el país vecino.
Desde Portugal, Macron rechaza la confrontación mediática con Argelia y aboga por un «trabajo de fondo» basado en la exigencia y el respeto mutuo. Mientras Retailleau sugiere revisar los acuerdos migratorios, Macron descarta denunciarlos unilateralmente, argumentando que carece de sentido.
El titular del Interior planea presentar a Argelia una lista de cientos de ciudadanos considerados peligrosos y advierte que, si no los acepta, podría tomar represalias, incluida la revisión del acuerdo de 1968.
Dado que las relaciones franco-argelinas han tocado fondo, Retailleau cuestiona si Francia debe aceptar pasivamente las acciones de Argelia y concluye que ningún dolor histórico justifica ofender a Francia.
