Rue20 Español/Rabat
El director de la Oficina Central de Investigaciones Judiciales, Habboub Cherkaoui, confirmó que las operaciones de rastreo topográfico, peinado e inspección del escondite de armas descubierto en la provincia de Rachidia, tras el desmantelamiento de una célula terrorista vinculada al Estado Islámico en la región del Sahel, permitieron encontrar un cargamento de armas y municiones enterrado en un lugar aislado bajo un afloramiento rocoso.

Cherkaoui explicó en la rueda de prensa celebrada este lunes para arrojar luz sobre la operación de desmantelamiento de una célula terrorista vinculada al Estado Islámico en la región del Sahel, que el arsenal está formado por dos rifles Kalashnikov con dos cargadores, dos escopetas y diez pistolas de diferentes tipos, así como una gran cantidad de munición de diferentes calibres.

Sharqaoui dijo que la pericia balística realizada por los expertos en armas del Instituto de Ciencias Forenses de la Dirección General de Seguridad Nacional reveló que estas armas se encuentran en buen estado de funcionamiento y que sus números de serie fueron borrados deliberadamente para ocultar su origen. También se cortó el cañón de algunas de ellas para facilitar su ocultación y transporte.

El director de la Oficina Central de Investigaciones Judiciales señaló que, según la información recibida hasta la fecha, el líder del Estado Islámico en el Sahel, Abdel Rahman Saharaui el Libio, que estaba en contacto con las redes de contrabando, fue quien proporcionó este arsenal a los miembros de la célula terrorista.

Cherkaoui destacó que gracias a la vigilancia de los servicios de seguridad y al éxito y la guía de Dios, se pudo llegar a estas armas y evitar una catástrofe si los miembros de la célula hubieran podido ponerles las manos encima.
