Rue20 Español/ Fez
Las relaciones franco-argelinas han tomado caminos divergentes. Se ha generado una nueva tensión entre Francia y Argelia debido a la negativa argelina de admitir en su territorio a un ciudadano argelino expulsado de Francia.
El ciudadano, de 30 años, había sido condenado en mayo en Francia a seis meses de prisión y a la prohibición de entrada por delitos como robo, receptación y porte de arma blanca, según la prensa francesa.
El ministro del Interior francés, Bruno Retailleau, acusa a Argelia de no respetar el derecho internacional y evalúa posibles sanciones contra la aerolínea nacional Air Algérie.
Aunque el ciudadano tenía una tarjeta de identidad válida, Argelia rechazó su entrada alegando la falta de un laissez-passer consular.
Como reacción, el país galo estudia medidas de represalia, como restricciones a diplomáticos argelinos o la revisión de acuerdos bilaterales.
Air Algérie ha impuesto nuevas condiciones para el traslado de deportados, exigiendo el laissez-passer consular incluso cuando los documentos de identidad son válidos.
Ahora, muchos políticos franceses, como Bruno Retailleau, instan a endurecer la postura frente a Argelia para evitar lo que consideran una debilidad diplomática.
