Rue20 Español/Rabat
Marruecos consolida su posición en la defensa de los derechos humanos a nivel internacional con la elección de Nadia Amal Bernoussi como presidenta del Comité Consultivo del Consejo de Derechos Humanos (CCCDH).
Esta decisión, tomada durante la 33.ª sesión del Consejo en Ginebra, subraya el creciente reconocimiento internacional de los esfuerzos marroquíes en este ámbito.
La elección de Bernoussi, según expertos, refleja la legitimidad y la creciente influencia de Marruecos en el escenario mundial. Se interpreta como un respaldo a la visión innovadora y proactiva del país en materia de derechos humanos, impulsada por el Rey Mohamed VI.
Este nombramiento marca un hito para Marruecos, cuya experiencia en la materia es ahora requerida en puestos estratégicos dentro de las Naciones Unidas.
Mohamed Bouden, politólogo y experto en asuntos internacionales, calificó la elección como una «consagración del lugar legítimo del Reino en la comunidad internacional».
Para Bouden, este logro es fruto de una serie de éxitos diplomáticos bajo el liderazgo del Rey Mohammed VI y refleja la credibilidad del modelo marroquí, basado en la Constitución de 2011 y en las mejores prácticas en derechos económicos, sociales, políticos y culturales.
En declaraciones a Hespress FR, Bouden destacó que la presidencia del CCCDH representa un «reconocimiento internacional significativo y una muestra de confianza en los logros y esfuerzos sostenidos del Reino en la protección de los derechos humanos».
El experto atribuye estos avances a un «proceso de institucionalización riguroso, una legislación avanzada, políticas inteligentes y una visión tanto nacional como internacional de los derechos y libertades fundamentales».
Esta elección, según Bouden, confirma el compromiso de Marruecos con los derechos humanos, un compromiso reconocido y elogiado internacionalmente.
El país ha ganado la confianza de la comunidad internacional en repetidas ocasiones, como lo demuestran su presidencia del Consejo de Derechos Humanos en 2024 y su reelección en la Comisión de Derechos Humanos de la ONU en mayo del mismo año.
«La elección de Marruecos al frente de este prestigioso comité es un reconocimiento a las candidaturas marroquíes y a la contribución activa y responsable del país en diversos mecanismos de las Naciones Unidas relacionados con la paz, el desarrollo, la democracia y los derechos humanos», afirmó Bouden.
El politólogo concluyó destacando el enfoque global y equilibrado de Marruecos, centrado en la universalidad, la cooperación y el diálogo. «Marruecos ha desempeñado papeles fundamentales en la formulación de numerosas decisiones internacionales en materia de derechos humanos, lo que lo capacita para ocupar los más altos cargos dentro de las organizaciones internacionales y regionales multilaterales», finalizó.
