Rue20 Español/ Fez
El presidente sirio Ahmed Al-Sharaa asestó un golpe al régimen argelino al rechazar la solicitud del Ministerio de Exteriores de Argelia para la liberación de militares argelinos y combatientes de la banda separatista del Polisario, quienes estaban luchando en las filas de las tropas de Bashar al-Assad, el heredero de la dictadura instaurada por su padre, Hafez al-Assad, según informó el corresponsal de Monte Carlo, Adi Mansour.
Los detenidos fueron capturados por Hay’at Tahrir al-Sham durante un ataque en noviembre en los alrededores de Alepo, lo que aceleró aún más la caída del régimen de la familia Al-Assad, el último aliado del régimen militar argelino en Oriente Medio.
Entre los prisioneros se encuentran oficiales de alto rango del ejército argelino (generales) y aproximadamente 500 soldados, además de miembros de milicias del Polisario, según afirma el medio francés.
El presidente sirio afirmó que estos prisioneros serán juzgados junto con los restos del régimen de Assad, asegurando que recibirán un trato conforme a las normas internacionales sobre prisioneros de guerra.
La decisión, según el corresponsal Mansour, generó tensión en las relaciones entre Argelia y Siria, reflejada en las declaraciones del ministro de Exteriores argelino, Ahmed Attaf, quien acaba de visitar a Ahmed Al-Sharaa con el objetivo de abrir una nueva página en la historia de las relaciones entre Argel y Damasco.
El medio francés también evocó informes que destacan las sólidas relaciones entre Irán y el Polisario, facilitadas a través de Hezbolá, una conexión que llevó a Marruecos a suspender sus relaciones con Teherán, la cual sigue apostando por la exportación de su revolución como si el mundo aún viviera en los inicios de los años ochenta.
