Rue20 Español / Rabat
Los Leones del Atlas encabezados por el comandante Walid Regragui están escribiendo los mejores versos de la historia marroquí, árabe y africana. Detrás del éxito marroquí en el Mundial de Qatar hay soldados destacados y visibles, y hay otros, muchos, invisibles que hacen lo posible e imposible para convertir los sueños en realidades.
Eduardo Domínguez, el preparador físico español en la selección marroquí, es uno de los héroes invisible de la gesta marroquí. Reconoce que no esperaban estar en semifinales, pero con el trabajo, esfuerzo y coraje se ha conseguido. Y todavía tienen hambre, a pesar de las lesiones y el cansancio.

«Sinceramente no lo esperábamos. El seleccionador venía con mucha ilusión y mucho empuje. Quería que la selección de Marruecos dejase huella y se ha conseguido. Pero ni mucho menos nuestra idea era llegar a este tramo del campeonato. Disfrutamos de cada partido y de cada victoria, pero con una calma contenido y los pies en el suelo», dijo en declaraciones a A Diario.
El partido contra España en cuartos de final desgastó a los Leones del Atlas. «Para mí el partido que nos dejó un desgaste más importante fue el de España. Fue exigente en los primeros noventa minutos. Sabíamos que iba a ser duro. En el partido contra Portugal ya vas acumulando fatiga… y ahora contando soldaditos para ver cuántos jugadores tenemos disponibles para el partido contra Croacia», explicó.

El trabajo hecho por Walid Regragui es enorme al crear un clima de hermandad y amiguismo entre los miembros de la selección. Nadie es más que nadie. «Había jugadores que no estaban ilusionados por venir a la selección. Walid Regragui es el artífice de todo esto. Ha sido capaz de convencer a jugadores para que vinieran con la ilusión de Marruecos porque iban a disfrutar y no se iban a olvidar de este campeonato del mundo. Hacía tiempo que no me encontraba con jugadores que cuando la capacidad física no te da más, tiran de corazón, de compromiso y de alma y te hacen dar un plus más», aseguró el preparador español.
No dio señales sobre su futuro tras el Mundial, pero podría seguir con Marruecos. «Bromeaba con el presidente de la Federación diciéndole que a ver dónde iba a ir porque si a España no puedo ir, a Portugal tampoco y a lo mejor a Francia tampoco… Y me decía que no me preocupase que me hacían pasar por Marruecos», afirmó.
También reconoce la dificultad de jugar ante una selección fuerte como Francia. «No es solo Mbappé. Francia es una selección muy física. El caso de Mbappé, se va a encontrar con Achraf y mejor que él nadie va a saber cómo pararlo. Pero hay muchos más que Mbappé. Ellos tienen sus virtudes, pero nosotros también y ahí estará el plan estratégico para aprovecharnos de sus debilidades», concluyó.
