El marroquí Abdelbaki, un ejemplo del emigrante ambicioso y trabajador

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Rue20 Español/ Fez

 

Una de las mayores dificultades que encuentran los emigrantes para integrarse en el país de acogida es el idioma, máxime cuando no saben leer ni escribir.

 

Algunos organismos han tomado conciencia de ello y se han fijado como objetivo ayudar a estas personas; es el caso de la EPA (Educación para Personas Adultas).

 

Abdelbaki Ben Ali es un ejemplo de aquellos emigrantes que han podido beneficiar de la asistencia de la EPA para aprender a leer y a escribir, según reveló Eitb.eus.

 

Cuando Abdelbaki llegó al norte de España no hablaba ni castellano ni euskera y no sabía ni leer ni escribir.

 

Trabajó en la construcción y pasó mucho tiempo sin que nadie supiera que era analfabeto, hasta tuvo que usar astucias para no mostrar que no sabía leer.

 

«Cuando iba al banco, antes de firmar le decía que había olvidado las gafas y si podía escribírmelo», cuenta.

 

Además, Abdelbaki tuvo comienzos difíciles cuando llegó a España, igual que la mayoría de los emigrantes.

 

«Al principio comunicaba con los gestos, con las manos cuando iba, por ejemplo, de compras», dice Abdelbaki, y añade que «Cuando llegué a Zumárraga no tenía donde ir, dormí en la calle con mucha hambre, mucha sed hasta que me acogió una familia y me ayudó durante un año».

 

Ahora que Abdelbaki está jubilado ha decidido aprender a leer y a escribir con la asistencia de la EPA.

 

Cabe recordar que la continua afluencia de inmigrantes y refugiados dentro de las fronteras europeas es un desafío para todos los países de acogida.

 

Uno de los retos que se les plantea es el de facilitar el aprendizaje de la lengua, una lengua adicional para las personas multilingües que traspasan fronteras y quienes la necesitan para comunicarse.

 

Conocer la lengua y la cultura de un país es, en cierto modo, un kit de supervivencia para quien desea comenzar una nueva vida. La lengua en su versión oral y escrita permite comprender, interpretar lo que se dice, intercambiar ideas, crear lazos, y, en definitiva, participar plenamente en la sociedad.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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