El Perú de Castillo está perdiendo a Marruecos y sus fertilizantes

El gran perdedor en esta ecuación será sin duda alguna el Perú de Pedro Castillo 

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Rue20 Español/ Mequínez 

 

Mohamed Charbi 

 

El Perú del presidente Pedro Castillo ya ha perdido la brújula. Las decisiones de Castillo están trayendo malas consecuencias para este país latinoamericano a todos los niveles.

 

El presidente peruano está dando una mala imagen sobre su patria, está dejando por los suelos la imagen del Perú en el Exterior por culpa de sus ideologías inadecuadas. Se está destrozando la política exterior y las relaciones internacionales peruanas. 

 

El Perú de hoy está perdiendo a sus socios y amigos muy importantes para su desarrollo y crecimiento. 

 

Entre estos amigos interesantes para el Perú destaca Marruecos. Con la decisión de establecer relaciones con el Polisario, Castillo está destruyendo las relaciones de amistad y cooperación que hay entre Rabat y Lima.

 

Marruecos no puede seguir trabajando y colaborando con el Perú mientras éste apoya al Polisario. 

 

Marruecos ha dejado claro que no dará con esos países que sostienen posturas indefinidas o dobles respecto al Sahara marroquí ningún paso económico o comercial.

 

Con motivo del 69° Aniversario de la Revolución del Rey del Pueblo (20 de agosto de 2022), el Rey Mohamed VI transmitió un mensaje muy claro respecto a la primera cuestión nacional: 

 

«El expediente del Sahara constituye el prisma a través del cual Marruecos mira al Mundo, y es el criterio claro y sencillo con el que mide la sinceridad de las amistades y la eficacia de las alianzas que establecemos».

 

«Por lo tanto, esperamos que algunos países, entre los socios de Marruecos, tanto tradicionales como nuevos, que adoptan posiciones claras respecto a la marroquinidad del Sáhara, aclaren sus posturas y revisen su contenido, de modo que no admite interpretaciones», agregó el Rey marroquí.

 

No habrá ninguna cooperación entre Marruecos y el Perú mientras este último siga dando apoyo a una república ficticia «RASD», que no existe en la realidad.

 

«Lo grave estriba en que se reconoce y se restablece relaciones con una república inexistente y se entierra el fortalecimiento de relaciones con Marruecos», tal como dijo el vicepresidente de la Federación de Periodistas del Perú, Ricardo Sánchez Serra, en un artículo publicado en el diario peruano La Razón

 

El gran perdedor en esta ecuación será sin duda alguna el Perú de Pedro Castillo. 

 

El pasado 18 de agosto se habían fortalecido las relaciones entre el Perú y Marruecos estableciendo una hoja de ruta, en el que «Marruecos había ofrecido una cooperación de 120 millones de dólares en fertilizantes y la construcción de una planta». 

 

Sin embargo, con el establecimiento de relaciones con el Polisario por parte del Perú, esta cooperación se evaporó.

 

«¿Quién o quiénes boicotearon ese acuerdo, más aún que urgía a los agricultores peruanos los fertilizantes y que, en un primer envío, llegarían a fines de septiembre? ¿Esto no es una traición moral a la patria?», se preguntó el vicepresidente de la Federación de Periodistas del Perú.

 

«El «canciller» Landa tendrá que explicar, en la Comisión de Relaciones Exteriores del Congreso, muy bien estos temas y enfrentar una interpelación sino responde adecuadamente, porque en verdad no veo escapatoria al bloqueo de fertilizantes provenientes de Marruecos, peor en esta crisis mundial», añadió al respecto.

 

Cabe recordar que las relaciones bilaterales entre el Reino de Marruecos y el Perú se iniciaron en el año 1964 con la firma del establecimiento de las relaciones diplomáticas entre ambos países.

 

Desde aquel año, ambos países no han dejado de mantener una estrecha relación en diversos ámbitos como el político-diplomático, económico-comercial, cultural y el de la cooperación.

 

En el ámbito político-diplomático, las relaciones diplomáticas entre Rabat y Lima se han caracterizado por su cordialidad y mutuo apoyo.

 

A pesar de pertenecer a regiones distantes y diferentes, su idéntica visión, su pragmatismo y la firme voluntad de consolidar la democracia constituyen factores de unión determinantes para la resolución de problemas análogos a nivel nacional e internacional.

 

Ambos Estados están vinculados por relaciones de más de medio siglo que han podido desarrollarse constantemente para abarcar distintas áreas de cooperación.

 

No obstante, la llegada Pedro Castillo a la Presidencia del Estado peruano últimamente está afectando de modo muy negativo a las relaciones diplomáticas entre Marruecos y el Perú.

 

No es lógico ni aceptable permitir a este hombre, que no sabe ni jota en la política exterior, destruir estas relaciones en un abrir y cerrar de ojos por ideologías independentistas y separatistas.

 

Los peruanos (políticos, diplomáticos, economistas, académicos, etc.) están llamados hoy más que nunca a salvar la política exterior del Perú en general, y las relaciones marroquí-peruanas en particular.

 

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