Rue20 Español/ Rabat
No hay que esperar que Francia intente una mediación entre España y Argelia después de que Argel haya roto puentes con Madrid en represalia por su cambio de posición sobre el Sáhara Occidental para acercarse a lo que quiere Marruecos.
La mediación no está en la agenda de Emmanuel Macron, presidente de Francia, durante la visita de tres días que inhabitualmente emprende mañana jueves a Argelia con la que espera orientar hacia el futuro una relación bilateral marcada por continuas fricciones y reproches por el pasado, que considera fundamental por la dimensión humana, económica y estratégica.
La presidencia francesa cortó con las especulaciones sobre una posible intervención para intentar reconciliar a Argelia con España y precisó que Francia no trabaja «en ninguna cumbre ni en una iniciativa particular sobre ese tema».
Simplemente recordó que querría un acercamiento entre Argelia y España, como entre Argelia y Marruecos, y también que desde hace años considera que la mejor solución para la cuestión del Sáhara Occidental, «un conflicto que ha durado demasiado», es «el plan de autonomía marroquí» como base de negociación.
Una de las grandes prioridades con Argelia para Francia es conseguir que las autoridades del país magrebí acepten la llegada de sus nacionales expulsados por Francia por estar en situación irregular o por haber sido condenados como delincuentes.
El Elíseo reveló que el 18 de agosto Argel levantó uno de los grandes obstáculos, al eliminar la obligación de que los expulsados tengan que haber accedido a someterse a un test PCR de covid antes de salir de Francia, a lo que se negaban de forma casi sistemática.
A cambio, París estima que ya ha dado muestras de apertura en la concesión de visados, con 75.000 en los primeros meses de este año, después de haberlos restringido antes como medida de presión. EFE
