La Fiesta del Sacrificio en Marruecos

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Rue20 Español/ Sidi Kacem 

 

La Fiesta del Sacrificio (Eid al-Adha) es una de las mayores festividades para los más de 1.570 millones de musulmanes alrededor del mundo. 

 

Eid al-Adha comienza el décimo día de Dhu al-Hijjah, el duodécimo mes del calendario islámico y continúa durante los siguientes tres días, apenas 70 días después de que finalice el Ramadán (mes del ayuno).

 

 

Aunque el festejo se centra en la compra del cordero, este animal no es el único que se puede sacrificar, puede ser una vaca, un toro, una cabra, una ternera e incluso un camello, pero es el más común.

 

La fiesta del cordero es un acto de agradecimiento a la benevolencia de Dios y es que la historia cuenta cómo el profeta Abraham estuvo dispuesto a sacrificar a su propio hijo, Ismael, para demostrar sumisión ante su Dios.

 

Sin embargo, como símbolo de su grandeza y generosidad, condonó la vida al joven de manera que paró el brazo de Abraham justamente cuando iba a cortar el cuello de su hijo y fue el ángel Gabriel quien le bajó del cielo a un carnero para que lo ofreciera en sacrificio en lugar de a su hijo. 

 

 

Es por esta razón por la cual los musulmanes reproducen la escena anualmente con dos objetivos: rememorar el sometimiento a Dios, pero a su vez reconocer la bondad divina.

 

Para los musulmanes, la celebración tiene un gran componente de caridad: intercambian regalos durante la festividad y comparten la carne entre la familia, los amigos y aquellos que no pueden pagar la carne.

 

Los hombres se reúnen en los zocos para negociar y especular sobre el producto más demandado en estos días, las mujeres se preparan para elaborar los más exquisitos manjares realizados a partir del mismo.

 

Durante la Fiesta Grande (Aid-al Kebir), los fieles musulmanes se visten con sus mejores galas y se preparan para un día marcado por plegarias, felicitaciones de familiares y amigos, sacrificios de animales y lo más importante: ayudar a los más necesitados.

 

 

Las oraciones del Eid al-Adha se ofrecen en la mezquita local, y los participantes generalmente se visten con sus mejores ropas para esta ceremonia. 

 

Después de las oraciones congregacionales del Eid en la primera mañana de la festividad, las familias se reúnen para la matanza o lo hacen individualmente en sus propios hogares. 

 

Por lo general, el hombre mayor de la familia, junto con la ayuda de otros, sacrifica las ovejas al estilo halal, mientras la familia y los niños observan. 

 

 

En Marruecos, es el momento del año en que muchas profesiones tradicionales y pequeños comercios aprovechan para tomar sus vacaciones anuales más largas.

 

Aproximadamente una semana antes de la Fiesta del Cordero las calles se llenan de gente comprando todo lo necesario para la matanza, como cuchillos o recipientes, así como especias para la elaboración de la carne. También y debido a que muchas familias tienen en su casa al cordero desde unos días antes del día del sacrificio, se vende comida y paja para animales.

 

 

Después de la Fiesta de Cordero vienen días de tiendas cerradas, en previsión también se hacen todas las compras rutinarias. El resultado es que son fechas de mucho movimiento, donde no paran de verse corderos por la calle o en camionetas, las calles se llenan de gente haciendo sus compras…

 

Luego, las calles se vacían por completo, apenas hay circulación de coches y todas las tiendas están cerradas. 

 

Varios comerciantes y artesanos viajan desde las ciudades hasta sus pueblos de origen para extensas reuniones familiares.

 

 

Este ambiente durará varios días, al menos 2, que son los días oficiales de fiesta. A partir del tercer día las ciudades empiezan poco a poco a volver a la normalidad, pero lentamente, ya que mucha gente aprovecha esos días para viajar o visitar a familiares en otros lugares del país. 

 

La tradición incluye también la elaboración de dulces y comidas variadas, centradas en todo lo que contiene el cordero, desde las patas hasta las costillas.

 

 

Las fiestas y las visitas a amigos y familiares son parte integral de la celebración.

 

 

En Marruecos, dulces y galletas se preparan con anticipación para las vacaciones y se compra ropa nueva para los niños.

 

Es tradición marroquí preparar vísceras como hígado y corazón el día del sacrificio. Los días posteriores incluyen platos más intensivos en carne como mechoui, cabeza de oveja al vapor, etc.

 

 

La parte más emotiva de esta festividad es la repartición altruista que se genera, ya que las familias solo reservan un tercio del animal para elaborar sus platos pues el resto lo reparten entre sus familiares, vecinos, amigos, conocidos que no hayan tenido recursos para adquirir el cordero y para los más necesitados. Esta entrega se hace sin mirar razas, religiones, ideales o nacionalidad. 

 

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