La Abogacía del Estado en dilema por el «caso Ghali»

Si de verdad España hubiera temido que la acogida de Ghali pudiera provocar problemas en su política exterior, nunca habría pensado en acogerlo en su territorio ni de manera secreta ni explícitamente

0

 

Rue20 Español / Mequínez 

 

Continúan las investigaciones y la polémica en torno a la entrada clandestina e ilegal en España del presunto líder del Frente Polisario, Brahim Ghali, que tuvo lugar el pasado mes de abril de 2021. 

 

La Abogacía del Estado de España ha intentado «justificar» ante el juez que investiga la llegada secreta a España de Brahim Ghali los silencios y las excepciones a las reglas generales que se hicieron por parte del Gobierno español.

 

La Abogacía del Estado cree que las decisiones relativas a la entrada de Ghali fueron «lícitas, razonables y proporcionadas» a una situación que, tras quedar al descubierto, provocó una crisis diplomática sin precedentes entre Marruecos y España.

 

La representante de la ex ministra Arancha González Laya y de su número dos Camilo Villarino insistió en alejar el caso Ghali de ambos y lo hace a través de un recurso en el que vuelve a pedir el sobreseimiento, para poner fin al proceso.

 

Considera que el «sigilo y la discreción» con la que el Ministerio de Exteriores español organizó la entrada de Ghali fueron lícitos para proteger a España frente a la reacción de «terceros países», en referencia a Marruecos. 

 

Según el documento de la Abogacía del Estado, las diferencias entre lo que se investiga judicialmente y lo que sucedió son «abismales», informó El Mundo. 

 

De acuerdo al mismo documento, se ha tomado esa decisión para «tratar de proteger con la reserva y sigilo, no sólo la intimidad del propio paciente sino también el interés de España en el ámbito de la política exterior».

 

«Si finalmente el domingo 18 de abril se hubiera optado por efectuar en el aeropuerto de Zaragoza el control de fronteras,…(esto) podría provocar problemas en la política exterior de España», agrega. 

 

Entre otras razones irrazonables de la Abogada del Estado es que Ghali «no estaba en condiciones de pasar por sí mismo un control de documentación ni resultaba aconsejable entrar en contacto con él ni retrasar su traslado e ingreso en una UCI más de lo estrictamente necesario (…)». 

 

En fin, si de verdad España hubiera temido que la acogida de Ghali pudiera provocar problemas en su política exterior, nunca habría pensado en acogerlo en su territorio ni de manera secreta ni explícitamente

 

Deja una respuesta

Su dirección de correo electrónico no será publicada.