Entrevista. Mounjid: América Latina acapara la atención de la diplomacia marroquí

Hay un crecimiento notable de algunas élites políticas importantes latinas que están listas para abrirse a la cooperación con Marruecos

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Rue20 Español/ Casablanca

 

Entrevistado por Toufiq Slimani

 

Traducido por Mohamed Charbi

 

 

Marruecos se acercó mucho en las dos últimas décadas al Nuevo Mundo en busca de unas nuevas alianzas. Las rivalidades ya no sirven para nada. En un nuevo orden mundial ambas partes se necesitan.

 

La mayoría de los países latinoamericanos han descubierto las falsas justificaciones del Polisario y Argelia en cuanto a la cuestión del Sáhara. Los nuevos mandatario latinoamericanos intentan buscar lo mejor para sus pueblos. Saben que es mejor cooperar con Estados que con grupos separatistas.

 

En esta entrevista concedida al diario Rue20 Español, Mohcine Mounjid, investigador marroquí especializado en los asuntos latinoamericanos  y presidente del Observatorio de América Latina en Marruecos, analiza el estado de las relaciones bilaterales entre Marruecos y el Nuevo Mundo.

 

Admite que Marruecos ha ganado varias batallas diplomáticas y ha logrado muchos éxitos, pero en la diplomacia, en general, y en la diplomacia latina, en particular, nunca se sabe, ya que hay que estar atento.

 

Reconoce el gran esfuerzo invertido por la diplomacia marroquí para penetrarse en Latinoamérica. Pero siempre se necesitan más esfuerzo para conseguir una relación de Estado en vez de una relación de gobiernos.

 

 

1- ¿Marruecos ganó la batalla diplomática en América Latina a expensas de la retirada del Polisario, o bien hay que tener cuidado con los repetidos vaivenes en este continente?

 

América Latina es uno de los espacios geopolíticos que acapara la atención de los tomadores de decisiones en política exterior marroquí, ya que es una región caracterizada por la inestabilidad de las posiciones de sus países, a veces retiran el reconocimiento del Polisario y a veces lo vuelven a reconocer, donde se destaca que la vieja generación de partidos de izquierda en la región continúa simpatizando con los separatistas del Polisario, aunque hay un crecimiento notable de algunas élites políticas importantes que están listos para abrirse a la cooperación con Marruecos.

 

Marruecos ha conseguido importantes éxitos diplomáticos al reducir el número de reconocimientos de la república ficticia durante la última década, en comparación con los años ochenta del siglo pasado, pero la serie de «retirar el reconocimiento y luego volver a reconocer» se repite de vez en cuando.

 

Cada etapa electoral de un país latinoamericano plantea un nuevo desafío para Marruecos, donde la victoria de los partidos de derecha en general es una oportunidad para abrir y discutir formas de cooperación con Marruecos y olvidarse del Polisario.

 

En cambio, el triunfo de la tendencia socialista en general constituye un retorno a la ideología estereotipada de la Guerra Fría, a la hostilidad a Washington y a la alianza con «los amigos de la lucha histórica», incluido el reconocimiento al Polisario.

 

A pesar de esta realidad cambiante en la región, se observa que las élites políticas de varios países de la región se mantienen firmes en su posición relativa a la importancia de la cooperación con Marruecos. El eco de los éxitos de la cooperación marroquí con los países africanos ha llegado a la región, y la presencia diplomática continua en América Latina ha contribuido a la consolidación de la imagen de Marruecos como país activo y de confianza en el exterior.

 

Creo que la orientación adoptada respecto a América Latina contribuirá en lograr más éxitos diplomáticos, y los países que siguen comprometidos con sus posiciones de apoyo al Polisario, no son sino excepciones que desaparecerán con la desaparición de sus regímenes políticos.

 

2- En su opinión, ¿Marruecos reaccionó adecuadamente al «poner todos los huevos en la canasta» de Juan Guaidó, o bien se apresuró sabiendo que los días confirmaron que el régimen de Maduro es más resistente de lo que creían los países que esperaban su caída?

 

La posición de Marruecos era idéntica a la de la mayoría de los países del continente americano y de la Unión Europea. El régimen del presidente venezolano Nicolás Maduro no dejó de romper los cimientos de la democracia y silenciar las voces que se oponían a su gobierno.

 

Lo notable aquí no fue el hecho de que Marruecos tomara una posición al respecto, lo más destacable es que tomó una posición sobre una cuestión que está en la otra orilla del Atlántico. Marruecos justificó esta posición en términos de apoyo al pueblo venezolano que aspira a la democracia y al cambio.

 

 

Juan Guaidó

No podemos juzgar el apresuramiento de Marruecos en tomar esta posición, ya que más de 50 países tomaron posiciones similares al respecto. Más bien, esta posición se puede considerar una oportunidad para mostrar el apoyo a la oposición, que expresó su deseo de olvidarse de la etapa de Maduro y sus posturas hostiles a Marruecos.

 

Fue posible no interactuar con esta cuestión, pero la posición de Marruecos dio lugar a una respuesta positiva de las élites políticas en los partidos de oposición, y dado que la posición de Maduro no daba indicios de cambio hacia Marruecos, la apertura a la oposición llevó a un cambio hacia Marruecos.

 

Según esta ecuación, me parece que Marruecos ganó más tomando esta posición y no perdió nada.

3- ¿Cómo puede Marruecos hacer de sus relaciones con los países de este continente una «relación de estado» que no cambia con el cambio de los gobiernos y regímenes?

La estabilidad de las relaciones de Marruecos con los países de la región está ligada, en algunos casos, a la política interna de estos países, ya que la referencia ideológica del partido gobernante es la que determina el rumbo de las relaciones con Marruecos.

 

 

Debido a que varios países de la región aún no han podido trazar un rumbo estable para sus relaciones con los países del mundo, su política exterior sigue dependiendo de la orientación política del partido ganador en las elecciones presidenciales.

 

 

 

Países como Cuba, Nicaragua, Venezuela y Bolivia siguen apoyando la tesis de los separatistas debido a la continuación del partido gobernante en el poder y no porque sea una política del Estado.

 

En cambio hay países como Brasil, Argentina y Chile que son más estables en sus posiciones políticas y más dispuestos a consolidar sus relaciones con Marruecos a pesar de la «ida y vuelta» de diferentes ideologías políticas en el gobierno de estos países.

 

Gracias a su presencia diplomática en la región, Marruecos ha logrado en gran medida consolidar su imagen como un país estable y digno y con el que se pueden construir relaciones fructíferas mediante la apertura de canales de comunicación y cooperación.

4- ¿Por qué Nicaragua sigue siendo «difícil» para la diplomacia marroquí?

 

El interés por desarrollar las relaciones con Marruecos ha comenzado a crecer dentro de la República de Nicaragua. Los miembros del Grupo Parlamentario de Amistad Nicaragua-Marruecos en la Asamblea Nacional expresaron su deseo de desarrollar las relaciones entre los dos países y abrir canales diplomáticos de comunicación. Se nota que las voces que piden la apertura a Marruecos pertenecen a los partidos opositores al régimen del presidente Daniel Ortega, quien lidera el Frente Sandinista.

 

El presidente de Nicaragua, Daniel Ortega y su esposa, Rosario Murillo,

 

Ortega ha recibido muchas críticas internacionales a causa de su método de gobierno, que viola las reglas de la democracia y se basa en el autoritarismo, encarcelando a sus rivales y disolviendo los partidos de oposición, etapa que conducirá al fin de este régimen y abrirá una nueva página en las relaciones entre Marruecos y Nicaragua.

5- Por último, ¿cómo ve el futuro de Marruecos en América Latina?

Con respecto a la cuestión el Sáhara marroquí, no cabe duda de que la diplomacia nacional seguirá consolidando su presencia y sus actividades para dar a conocer nuestra causa justa, a pesar de que las posiciones de algunos países cambian de vez en cuando sobre esta cuestión, pero la orientación general estará a favor de la cooperación con Marruecos en vez de apoyar al Polisario, mientras que sólo las pocas excepciones, que están ligadas a circunstancias políticas pasajeras, seguirán apoyando al frente separatista.

 

En lo que se refiere a la cooperación bilateral, creo que la estrategia marroquí de profundizar la cooperación Sur-Sur convertirá a la región de América Latina en el segundo espacio más importante de Marruecos después del continente africano.

 

Los éxitos acumulados por Marruecos en varios ámbitos serán de interés para los países de la región para conocer y aprovechar su experiencia. Creo que la mejor forma de apoyar los intercambios comerciales es la firma de acuerdos bilaterales preferenciales en el futuro.

 

 

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