El cierre del GME, un acto hostil de Argelia hacia España

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Rue20 Español/ Rabat

 

La decisión de Argelia de no renovar el contrato de suministro de gas a Europa a través del gasoducto Magreb-Europa (GME), que transita por Marruecos, no tendrá ningún impacto en el Reino, que ha tenido la inteligencia de diversificar su mix energético, afirma Emmanuel Dupuy, presidente del Instituto Prospectiva y Seguridad en Europa (IPSE), un think tank con sede en París.

 

«Mientras que el 37% de la electricidad de Marruecos es generada por las energías alternativas y que en 2030 el 52% de su mix energético dependerá de las energías renovables, la cuestión del gas es perfectamente superflua y creo que se ha exagerado demasiado el alcance de la decisión argelina», subraya el experto francés en geopolítica y geoestrategia en un análisis a la MAP.

 

Es cierto que la decisión de las autoridades argelinas es «un acto político inamistoso». «Pero, como geopolitólogo, creo que es totalmente exagerado considerarlo como algo vital.

 

«No es vital. Porque Marruecos es ejemplar: primer país de África en rendimiento climático, según la Red de Acción por el Clima, con un aumento absolutamente considerable y notable de la energía producida por la planta solar de Nour en Uarzazat. A esta energía verde producida en el sur de Marruecos se añade la producción proporcionada por la otra capacidad energética alternativa, el parque eólico de Al-koudia Al-Baida, en Tetuán, en el norte de Marruecos», detalló Emmanuel Dupuy.

 

A ello se suman inversiones de unos 14,5 mil millones de DH para desarrollar la cuota de energías renovables de aquí a 2024. «Una vez más, estamos en el contexto de la COP26 de Glasgow y todo el mundo coincide, especialmente las ONG más representativas, en que Marruecos ha realizado esfuerzos absolutamente considerables y notables en el continente africano», subrayó el experto francés.

 

Según el presidente del IPSE, Marruecos ha tenido la inteligencia de diversificar su mix energético para tener en cuenta la subida de los precios del petróleo y del gas, como se ha visto en las últimas semanas. Según él, esta diversificación del mix energético es para Marruecos «un acto de fe» y «un acto particularmente legítimo desde la COP 22 de 2016».

 

Todo ello indica, afirma el experto francés, que Marruecos tiene «más que suficiente para compensar el uso del gas argelino, que en cualquier caso era sólo un gas de tránsito». «Este gas no se vendía a Marruecos, sino que estaba destinado sobre todo a España», dijo.

 

Según el geopolitólogo francés, el cierre del GME por parte de Argel es «sobre todo una decisión hacia España», y añade que, a pesar de las garantías de Argel, el Gobierno español está especialmente preocupado por la capacidad de Argelia de cumplir sus compromisos y suministrar su pedido. MAP

 

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