Marrakech. Jemaa el-Fna, un espacio mágico sin parangón 

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Rue20 en español/ Fez

 

Meryem Ghoua

 

La plaza Jemaa el-Fna de Marrakech (Marruecos) representa un patrimonio inefable y una concentración excepcional de tradiciones culturales marroquíes que se expresan mediante la comida, la música, la religión y diversas expresiones artísticas.

 

Este espacio ha sido inscrito en 2008 en la Lista Representativa del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad.

 

 

La Plaza de Jamaa el-Fna es considerada la plaza central y la base fundamental de la ciudad imperial de Marrakech. En este lugar especial se desarrolla la vida pública de la ciudad.

 

Jemaa el-Fna representa el centro físico, histórico, social y cultural de Marrakech, está rodeada de restaurantes, tiendas, hoteles y edificios públicos. Es el escenario cotidiano de actividades comerciales y de diversión.

 

 

Es un lugar donde se unen tanto los marroquíes como los turistas internacionales, es una esquina fabulosa sin lujos arquitectónicos.

 

Cabe destacar que esta plaza es muy interesante para intercambios culturales y goza de protección oficial desde 1922, en tanto que elemento del patrimonio artístico de Marruecos.

 

 

«Marrakech, la más famosa de las Ciudades Imperiales de Marruecos (…), fundada en 1070-1072 por los almorávides (1056-1147), fue durante mucho tiempo un importante centro político, económico y cultural del Occidente musulmán, con una gran influencia en todo el norte de África y Andalucía. De ese periodo datan varias edificaciones impresionantes como la mezquita de Kutubiya, la Casba, las murallas almenadas y las puertas monumentales, así como los jardines», según declaró la Unesco.

 

Lo que más hace que esta plaza sea hermosa y lo que le atrae más visitantes son los domadores de monos, los serpientes, los dentistas exponiendo sus piezas, el zumo de naranja, especias, aceitunas, menta y caracoles, puestos de comida donde poder cenar, músicos improvisados y espectáculos de diferente índole.

 

 

El escritor español Juan Goytisolo fue el principal impulsor del reconocimiento de esta plaza como Patrimonio Mundial Inmaterial por la Unesco en 2008.

 

Para este escritor que había elegido la ciudad de Marrakech como lugar de residencia, Jamaa el-Fna tiene una esencia democrática porque en ella se difuminan las diferencias sociales o de raza y todos comparten en gozosa promiscuidad un momento y un espacio que no tiene parangón en otros lugares.

 

En un nuevo artículo publicado en «Bon Vireur» describen la Plaza Jemaa el-Fna como corazón vital de Marruecos, el símbolo de su tradición cultural debido a sus puestos de comida callejera ya que sirven los platos más auténticos de la cocina del Magreb.

 

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