Marruecos come en la mesa de China atrayendo a las multinacionales españolas y europeas

hay la misma distancia geográfica de Madrid a Casablanca que de La Coruña a Sevilla

0

 

Rue20 Español/ FEZ

Ismail El Khouaja

La pandemia hizo apresurar cosas que muchas empresas internacionales tenían planeado hacer sin llegar a hacerlas.

Fue como la gota que derramó el vaso. La mercancía que antes solía llegar en un santiamén desde China, con la pandemia empezó a llegar a cuentagotas.

Las empresas españolas, al igual que sus homólogas más internacionalizadas, llevan tiempo atravesando varios obstáculos en cuanto a la venta y distribución del producto Made in Spain.

El aumento de los costes de transporte marítimo, el largo trayecto para enviar mercancía desde China, así como varios otros factores, a veces ecológicos, hacen la tarea difícil y costosa para estas empresas.

El elevado coste del transporte tiene un impacto directamente sobre el precio del producto, y la escasez o la tardanza de productos en llegar al cliente tendrá un impacto sobre la demanda, sobre todo en temporadas de gran consumo.

«Hay que tener la mercancía diversificada y hemos visto que con los fabricantes en proximidad tenemos una flexibilidad y agilidad que no conseguimos en el Sudeste Asiático, donde las cantidades a fabricar son muy elevadas y hay que producir con mucho tiempo de antelación», explica el presidente de Acotex, Eduardo Zamácola, a ABC.

Así que, el factor tiempo y dinero no juega a favor de las empresas. Por eso, tienen decidido hacer planes tangibles e iniciar nuevos procesos de relocalización fuera del gigante asiático. Por ejemplo, el futuro gran puerto en la región ‘Tánger Med ‘ está a unos 14 km de España.

Tánger Med

 

Marruecos ofrece las condiciones óptimas para acabar con estos obstáculos. La posición estratégica del país norteafricano, así como su proximidad geográfica a la Península Ibérica hacen posibles empezar a relocalizar las mercancías españolas fuera de China para tener mayor flexibilidad y llegar en tiempo real al cliente final, que generalmente suele ser el español o el europeo.

“Europa pasa a ser surtida por las fábricas localizadas en Marruecos, más cercanas y próximas a los consumidores europeos”, según comenta el presidente de la patronal de las industrias internacionalizadas Amec, Pere Relats.

Por su parte, el director general de Amec, Joan Tristany subraya que «hay empresas de Amec que están trayendo sus centros de producción más cerca, por ejemplo, a Marruecos. En el momento en el que los salarios y las exigencias medioambientales suben en China, las empresas se van a otros países. Hay que tener en cuenta que hay la misma distancia geográfica de Madrid a Casablanca que de La Coruña a Sevilla. Al mismo tiempo, hay una tendencia y exigencia cada vez mayor por estar cerca del cliente».

“A rio revuelto, ganancia de pescadores”, este refrán se aplica al caso de Marruecos que es visto como el gran beneficiado de todo este lío que atraviesan las empresas españolas o europeas. Marruecos absorbe de esta manera parte de la fabricación que va huyendo de china.

La nueva etapa “inédita” favorecerá indudablemente la apuesta de estas empresas por Marruecos por los tramites de inversión óptimos que ofrece el país norteafricano, sobre todo tras la formación del nuevo gobierno, liderada por el multimillonario y empresario Aziz Akhannouch, que va línea con la economía liberal trazada por el Reino hace dos décadas.

 

Deja una respuesta

Su dirección de correo electrónico no será publicada.